Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores, continuamos con la temática que hace un par de semanas inicié con lo que denominé: “obligación hídrica”, concepto que complementaría permitiendo concretizar el derecho humano al agua, ya que la obligación: “Es la relación jurídica por virtud de la cual un sujeto llamado deudor queda vinculado jurídicamente respecto de otro sujeto llamado acreedor a realizar una conducta que puede consistir en un dar, en un hacer o en un no hacer”.

Antes de continuar, pasemos de nueva cuenta a revisar lo que de conformidad con la Constitución Federal en su artículo 4º es el derecho humano al agua, con lo cual comenzaremos a vincular o concretizar el sentido de lo que es la obligación.

“Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizará este derecho y la ley definirá las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos, estableciendo la participación de la Federación, las entidades federativas y los municipios, así como la participación de la ciudadanía para la consecución de dichos fines”.

Eso que llamo obligación hídrica se desprende del propio artículo 4°, esto significa que la federación, las entidades federativas, municipios y la ciudadanía tienen la obligación de garantizar el derecho humano al agua considerando el acceso, disposición y saneamiento en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. He advertido que no debe confundirse el derecho humano con lo que son servicios públicos, el derecho humano viene a solventar o cubrir esos espacios que no atiende la cobertura de los servicios públicos, ya sea por la distancia, inaccesibilidad, etc.

El derecho humano al agua se traduce en el mínimo de que puede disponer de agua un ser humano, los servicios públicos pueden aplicarse en donde existe infraestructura y equipamiento brindando una comodidad a los usuarios, de ahí se desprende el costo.

A éste que he llamado obligación hídrica trata de abarcar tanto al derecho humano como a los servicios públicos de agua. Renglones anteriores mencioné lo que es o significa una obligación en el sentido jurídico, a su vez la obligación tiene un origen, y éste es a lo que se denomina “fuente”. El derecho reconoce como fuentes de la obligación a los siguientes:

“a) El contrato, b) la declaración unilateral de voluntad, c) el enriquecimiento ilegítimo, d) gestión de negocios, e) responsabilidad civil y f) la ley”.

El derecho administrativo por su parte nos dirá lo que es el Acto administrativo, que es la concreción del actuar del estado o autoridad. Según Rafael I. Martínez Morales “puede definirse el acto administrativo como decisión, general o especial, de una autoridad administrativa en ejercicio de sus propias funciones sobre derechos, deberes e intereses de las entidades administrativas o de los particulares respecto de ellos”. Luego tenemos la declaración unilateral de voluntad por parte de la autoridad, el enriquecimiento ilegítimo, la gestión de negocios, la responsabilidad civil y la que en nuestro caso aplica y que es la Ley; la obligación hídrica tiene su fuente en la Ley, es decir, en la Constitución.

“La ley es la única fuente obligacional, en todos aquellos actos que el Estado emite como unilaterales expresiones de su voluntad”. “La ley es fuente autónoma creadora de obligaciones en aquellos en que considera un hecho material, independiente de toda voluntad del ser humano, y hace que se generen consecuencias de derecho”.

En nuestro entendimiento debemos entender que ha transcurrido una década y el derecho humano al agua, que se encuentra plasmado en nuestra Norma Jurídica Fundamental que es la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ha sido casi letra muerta, ha sido objeto en algunos casos materia de los medios de control constitucional, algunas acertada y otras de modo desacertado porque cada quien lo malinterpreta como consecuencia de que quedó pendiente su desarrollo en una Ley Reglamentaria. Es obvio que se tiene una obligación a la que denomino hídrica, pero esta obligación tiene sus características dependiendo de quién es el acreedor, es decir, si es el gobierno federal, si es la entidad federativa o si es el municipio, pero también la sociedad tiene una obligación, no sólo es garantizar de modo inmediato que es llevar el agua, pues el agua, antes de llevarla, es precedida por otros subprocesos, desde el saneamiento, potabilización, pero, antes de hacerla llegar, debemos conservarla y garantizar su disponibilidad, esos son los retos de una obligación hídrica, el agua no es para hoy, sino para siempre. Nos vemos la próxima semana. No olviden la importancia de emprender políticas y acciones que permitan que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

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