Arturo Javier Reyes Barba

La vida de Pau Casals es una admirable historia de un artista que, en medio del estruendo de un mundo inmerso en conflictos y guerras, hizo a través de la música una constante y apasionada difusión de los ideales más nobles de lo que nos convierte en humanos. Justamente considerado como el violonchelista más importante de su época, fue también un hombre comprometido con la dignidad y los derechos humanos.

Justo este pasado 22 de octubre de 2023, se cumplieron 50 años de su partida. Pau Casals Defilló nació en El Vendrell, provincia de Tarragona, donde los viñedos y los olivos recompensan a los trabajadores de la tierra en el seno de una familia humilde. Hijo de Carles Casals Riba, organista de El Vendrell, y de Pilar Defilló Amiguet, cuyos padres habían emigrado de Cataluña a Cuba y Puerto Rico, donde nació la madre de Pau. Carles tenía previsto que su hijo Pau tuviese un oficio distinto a la música, a lo que Pilar se opuso, previendo un mejor futuro para su hijo, pues, desde su infancia mostró dos talentos innatos: un poderoso sentido musical y un carisma natural que le abrió los horizontes convenientes para su desarrollo como el extraordinario y genial artista que fue. A los seis años de edad se inició con el estudio del piano y del violín, que luego cambió al cumplir doce por el chelo. Se decía con razón que el timbre y tesitura de este instrumento corresponde a la de la voz humana masculina. Por esas épocas, la madre de Pau decidió llevarlo a Barcelona para que estudiara en la Escuela Municipal de Música, donde tuvo por maestro a Josep Rodoreda. Desde 1891, siguiendo con su formación musical, se presentaba en cafés de la ciudad para sostenerse económicamente. Por esa época, descubrió en un almacén de venta de partituras y libros de la calle Ample, una vieja edición de “Las seis suites para violonchelo solo de Johann Sebastian Bach”, editada por Fr. Grützmacher. El estudio de esta obra le acompañó desde entonces ya que se convirtieron en una parte entrañable para su sensibilidad, incluyéndolas en su discurso para proclamar la paz y tolerancia en el mundo. Decía: “No tenía conocimiento de su existencia y ninguno de mis profesores me las había mencionado. Fueron una gran revelación en mi vida. Inmediatamente sentí que abracé un tesoro musical, de inmediato las adquirí y con una gran felicidad regresé a casa. Comencé a estudiarlas con una emoción indescriptible, durante doce años, las estudié todos los días, tenía casi veinticinco y aún no me atrevía a interpretar una sola de ellas en público. Antes de que yo las hiciera, ningún violonchelista las había tocado completas en público. Hasta entonces se interpretaban algunos preludios y danzas sueltas; una zarabanda, una gavota o una giga, pero mi intención fue siempre tocarlas completas con todas las repeticiones a fin de respetar la cohesión, estructura e integridad de los preludios y danzas de cada una de estas suites”. Finalmente, tenemos un valioso testimonio de dicho proyecto que son las varias grabaciones que realizó. También hay que mencionar que Casals fue el primero en grabar la integral de las suites para violonchelo solo de J. S. Bach.

Más recordado como uno de los mejores violonchelistas del siglo XX, Casals también incursionó en la composición, aunque de manera menos notable. Sus obras pertenecen a una tradición más conservadora sin comulgar con la vanguardia de la época; sin embargo, poseen una belleza particular y honesta expresión. Utilizó su música y su fama para transmitir un mensaje de paz al mundo. Por ejemplo: “El Cant dels Ocells” (Canción de los pájaros) para chelo y orquesta de cuerda, el oratorio “El Pessebre”, con un texto del poeta catalán Joan Alavedra, biógrafo de Casals. Así como también el himno de las Naciones Unidas; “Himno de la paz”, con un poema de W.H. Auden, estrenado en la sede de la ONU en 1971, al mismo tiempo que el secretario general U Thant, le hacía entrega de la medalla de la Paz.

Republicano por convicción, Casals fue perseguido por el régimen de Franco. En el exilio, se estableció en la pequeña ciudad francesa de Prades, al pie de los Pirineos Orientales. Esta parte de Francia fue también ocupada por las tropas nazis. Casals y Alavedra, quien también vivía en Prades, fueron vigilados y acosados constantemente. El espíritu creador del ser humano se manifiesta con más fuerza en épocas de crisis, haciendo coincidir las voces de toda una generación de artistas con un particular talento alzándose por este principio de libertad. Representada por Pablo Picasso, Federico García Lorca, Luis Buñuel y Pablo Casals, entre otros.

En este sentido, confesaba Casals en 1970: “Es evidente que en el curso de los últimos años han existido en mi país notables progresos. La lucha contra la dictadura ha tomado cuerpo en España-entre los estudiantes, los obreros, los intelectuales y entre los miembros del clero-y el régimen se ha visto obligado a hacer ciertas concesiones. Incluso en la prensa española han aparecido algunos artículos concernientes a mi persona, cuando en otros tiempos, Franco había prohibido incluso mencionar mi nombre. Quizá nunca volveré a pisar tierra catalana. Durante muchos años había creído que mi querida patria recobraría su libertad antes de mi muerte. En este momento, no estoy seguro de ello. Pero tengo la certeza de que algún día llegará y me alegro por ello.

En este ejemplar estado de serenidad y lucidez llegó el final de la vida de Casals, en Puerto Rico, la tierra natal de su madre, el 22 de octubre de 1973, a los noventa y seis años de edad. Si conforme a su pensamiento, no pudo ver cumplido su profundo deseo de regresar a su tierra natal, en cambio, en los albores de una nueva época histórica para Cataluña, sus restos mortales fueron devueltos a su país y expuestos en el Palau de la Generalitat de Barcelona. Posteriormente fueron trasladados al monasterio de Montserrat y de ahí al cementerio de El Vendrell, donde recibieron sepultura.

Poco menos de un año antes del fallecimiento del maestro, el 3 de julio de 1972, se firmó en Puerto Rico, el acta de la fundación Pau Casals. Constituida con la finalidad de perpetuar el recuerdo del maestro mediante la recopilación de materiales relacionados con su vida y de sus actividades musicales además de profundizar en todo lo relacionado con la música de concierto, de promocionar la actividad musical mediante conciertos, cursos, becas, etcétera. A mediados de los años setenta del siglo XX, se inauguró, en la casa de San Salvador que construyera y habitara el maestro, el museo Pau Casals. Asimismo, a principios de los ochenta, se construyó un auditorio, sede de una importante actividad musical en el municipio de El Vendrell en homenaje al maestro. Finalmente, se incluyó al Museo, el “Archivo Pau Casals”, donde la correspondencia y documentos importantes se pueden consultar. Sin lugar a dudas, la singular vida y personalidad de Casals ha alcanzado la categoría de mito.

Fuentes de consulta:

– Alavedra, Joan. “La extraordinaria vida de Pau Casals”. Barcelona, Aymá S.A. Editora. 1969.

– Corredor, M. Josep.”Casals”. Salvat Editores, Barcelona 1985.

https://www.paucasals.org/es/biografia/cronología.