Enorme partidazo regalaron Giants y Dodgers en la quinta y última entrega de una serie que será recordada durante varios años por lo cerrada que fue, entrada por entrada, a lo largo de cinco partidos. Con dos juegos por bando, el ganador se iba a la Serie de Conferencia, a un paso de la Serie Mundial, y, en una decisión algo polémica, el manager Dave Roberts decidió que Julio Urías iniciara el partido desde el bullpen, poniendo a Knebel como abridor.

La jugada le salió de forma positiva a Roberts, con las dos primeras entradas en cero, al igual que la casilla de los Giants, gracias a un Logan Webb que estuvo sólido en el montículo. Urías entró para la tercera entrada, consiguiendo tres innings sin permitir daño que hicieron que, durante cinco capítulos completos, la pizarra se mantuviera en ceros.

Llegó el sexto inning y, con ello, las emociones a la ofensiva. Mookie Betts, que pegó cuatro imparables en cuatro turnos al bate, se puso en juego y Corey Seager lo mandó al plato con doblete poderoso sobre el izquierdo, poniendo adelante a los Dodgers. El gusto le duró poco a los angelinos, ya que, en la baja del rollo, Urías permitió cuadrangular solitario de Darin Ruff, que puso el empate otra vez en el marcador, lo que le terminó costando salir del juego al mexicano, que cumplió con una labor de cuatro entradas, permitiendo 3 imparables y 1 carrera limpia. Urías ponchó a cinco rivales en su relevo, llegando a 49 en playoffs, imponiendo una nueva marca para un pitcher nacido en México.

El juego se mantuvo igualado a una carrera hasta el noveno episodio, en una tensión máxima que se vivía en ambos lados. Justin Turner se embasó al recibir un pelotazo, al que le siguió un sencillo de Gavin Lux para poner a Turner a un hit de anotar. Cody Bellinger se volvió el héroe, al conectar sencillo sobre el derecho, impulsando a Turner para que los Dodgers se pusieran 1-2, faltando sólo tres outs. Roberts mandó a su mejor carta al diamante como cerrador, con Max Scherzer; el veterano lanzador sacó el primer out sin problemas, su segundo rival se embasó luego de un error de Turner en tercera, pero Scherzer se recuperó, ponchando a LaMonte Wade, poniendo a un out de la victoria a los Dodgers.

Con cuenta de 0-2, Scherzer lanzó un slider al que Wilmer Flores le hizo medio swing; el ampayer decidió darle el tercer strike en una decisión polémica que se convirtió en el out 27 y el pase para los Dodgers, que se quedaron con el juego por 1-2, y ganaron la serie 3-2, para llegar a la Serie de Campeonato por cuarta ocasión en los últimos cinco años y se medirán por segundo año consecutivo a los Atlanta Braves en la antesala de la Serie Mundial. Max Scherzer consiguió su primer salvamento de su carrera en el momento más importante de la temporada para los Dodgers.

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