A lo largo de esta contingencia sanitaria por el COVID-19, el Centro Comercial Agropecuario perdió el 10% de sus 8 mil empleos directos, los cuales se fueron recuperando en las últimas semanas y en la actualidad tiran en el Relleno Sanitario San Nicolás una cantidad 20 toneladas de frutas y legumbres diarias al no comercializarse con rapidez.

Gerardo Palomino Macías, presidente del Consejo de Administración, señaló que otras cinco o siete toneladas son donadas día a día a los diferentes sectores que llegan a solicitarla, el resto que no logra colocarse se manda al tiradero municipal, desafortunadamente no existen lugares suficientes para la producción de composta.

Agregó que existe saturación de productos alimenticios en este mercado y al no comercializarse con celeridad se debe depositar en el Relleno en un estado no apto para la venta o en estado de descomposición.

En entrevista con El Heraldo, señaló que ahora que se cancelaron eventos como el Festival de las Calaveras y el tianguis de los Muertos baja considerablemente la compra de alimentos perecederos, esto con respecto al comportamiento registrado en igual periodo del 2019.

Por fortuna, la gente necesita comer todos los días y eso mantiene en movimiento la actividad comercial de este mercado, pero mucho producto se ha dejado de mover ante la disminución de restaurantes y merenderos, las escuelas y sus festivales, todo eso es movimiento de víveres.

De igual modo, el presidente del CCA apuntó que el desplazamiento de mercancías ha disminuido alrededor de un 15% a causa de la contingencia sanitaria por el coronavirus.

La rotación de negocios por año oscila entre un 2 y 3%, y hasta el momento los cambios de negocios que han ocurrido no responden a la contingencia sanitaria, eran establecimientos que ya traían situaciones económicas que no pudieron sostener.

En este momento, el cierre de negocios ha estado en menos de un 2% y cuando ocurren los cambios suelen llegar otros giros diferentes al que estaba funcionando.