Luego de que los robos y asaltos violentos contra establecimientos han llegado a un máximo histórico al menos al corte del primer semestre del año, comparado a los últimos tres años, de acuerdo con datos federales, comerciantes piden mayor vigilancia y pronta atención a los números de emergencia.

El líder de los pequeños abarroteros, Antonio Hernández Esparza, detalló que lamentablemente los asaltos contra negocios afiliados son constantes, principalmente en zonas vulnerables y de alta concentración. En ocasiones, los vendedores con la intención de evitar los golpes de la delincuencia, llegan a instalar equipos de seguridad, alarmas y hasta en algunos casos rejas protectoras, aunque reconoció no siempre se cuenta con el capital para la inversión que requiere.

“El pasado jueves un abarrotero fue asaltado a punta de pistola, siendo lesionado, lo que habla de la vulnerabilidad que tiene el sector abarrotero”, consideró. Por lo anterior, exhortó a las corporaciones de seguridad pública, en especial a las autoridades preventivas, reforzar las acciones de vigilancia, pues el hecho de que los delitos no sean denunciados no quiere decir que no se lleven a cabo todos los días.

Finalmente, expuso que otro de los problemas que enfrentan los comerciantes, es la respuesta tardía en los números de emergencia, que en ocasiones superan hasta los diez minutos en ser atendidos, lo que dificulta la detención de los presuntos responsables.

“Consideramos necesario que las acciones de vigilancia sean reforzadas, no solamente está de por medio el dinero producto de las ganancias, sino que incluso la vida de los comerciantes. No es que se resistan pero nadie está preparado para saber cómo actuar en caso de un incidente de ese tipo”, expresó.