La semana anterior, se llevó a cabo la octogésima quinta edición de la Convención Bancaria. A diferencia de los últimos dos años, esta ocasión tuvo la particularidad de volverse a efectuar de manera presencial.
En esta oportunidad, el título central del encuentro de banqueros estuvo relacionado con una banca incluyente en la era digital y los retos del cambio climático. Ante esto, el sector bancario toma un papel fundamental para acelerar el desarrollo en una economía nacional tan desigual. Indaguemos.
Hace dos años, México vivió una de las peores crisis económicas en su historia. La magnitud de la caída de la economía, es tan sólo comparada con el derrumbe financiero de 1932. Así de grande.
A pesar de esto, no observamos una debacle en los niveles de morosidad de la banca mexicana. Según la CNBV, el Índice de Morosidad, a mediados del 2021, se situó en 2.4%, lo que representa tan sólo 0.34 puntos porcentuales más que el nivel observado en junio de 2020. Por su parte, el Índice de Morosidad Ajustado, tras un crecimiento anual de 0.55 pp, se ubicó en 5.1%. De esta forma, vemos cómo la calidad de la cartera muestra niveles sorprendentemente bajos, para los dos últimos años que se han tenido.
Es una realidad que los apoyos de la banca, bajo su programa para diferir los pagos, tuvo un papel fundamental en estos índices.
Por otro lado, el saldo total de captación de la banca mexicana representando el 27% del PIB (6.6 billones de pesos), lo que representó una disminución anual real de 7%. Es ante esta baja, que se busca una banca más incluyente ante la realidad digital que vivimos, en vías de poder aumentar sus niveles de captación.
Éste continúa siendo uno de los problemas de la banca. Su alta concentración en algunos bancos, ocasionan que no exista una mayor competencia que pudiera ofrecer mejores condiciones a la infinidad de usuarios en el país.
Dentro de este marco, se encuentran registradas cincuenta instituciones ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. A pesar de tener un número elevado de bancos, tan sólo seis de ellos controlan casi el 80% de la captación. BBVA, Banorte, Santander, Banamex, Scotiabank y HSBC, son parte de este secreto grupo, que también orquesta más del 75% del crédito otorgado en el país. Son números muy elevados.
Con esta nueva era digital que puso como precedente la pandemia, se deben redoblar esfuerzos para buscar una mayor penetración de servicios financieros. El acceso de la población a los diversos servicios financieros a través de entidades formales, deja mucho que desear en nuestro país.
Con base en la información de la plataforma de México, ¿Cómo vamos?, alrededor de 50 millones de adultos, no cuentan con una cuenta bancaria. Esto justifica los pocos niveles de ahorro e inversión que existen en nuestro país. Es inadmisible que los productos financieros informales continúen siendo las principales vías para el ahorro: 63% de la población utiliza mecanismos de ahorro informal mientras que el 70% obtiene créditos informales.
Los niveles de penetración crediticia tienen una correlación positiva con un mayor crecimiento económico; así lo demuestran los países desarrollados. Ojalá podemos continuar avanzando en este aspecto.
En cuanto a la presencia en la convención por parte del presidente del país; no presentó mayores sorpresas, al argumentar que no se presentarán reformas o cambios en las reglas del juego hasta que su sexenio concluya.
Esto muestra un sólido apoyo a la banca, lo cual otorga certidumbre al inversionista nacional e internacional.

OVERTIME
¿Desaparecerán las sucursales bancarias? En los últimos dos años los bancos en México han cerrado más de 1,000 sucursales a lo largo del territorio nacional, a la par que el número de operaciones digitales se ha multiplicado desde el inicio de la pandemia. Esto debe servir como base para darnos cuenta de hacia dónde se estará desarrollando este vital sector.

@GmrMunoz

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