El que una persona enferme de COVID y se recupere, no significa que ya cuenta con pasaporte de inmunidad y prueba de ello son los recientes casos de rebrotes que se han registrado en la entidad, estableció el ex presidente del Colegio de Medicina Interna de Aguascalientes y médico infectólogo, Francisco Márquez Díaz.

Detalló que ante la detección de algunos pacientes con muestras positivas después de hasta 3 meses en que habían enfermado por primera vez de coronavirus, que deberán ser confirmados por la Secretaría de Salud del Estado con el Instituto Nacional de Referencia Epidemiológica para considerar si son reinfecciones o no, implica que no se tiene un pasaporte de inmunidad.

Enfatizó que ello sólo se habrá de lograr cuando se cuente con la vacuna y los refuerzos para mantener los anticuerpos altos y activos para defender a nuestro organismo del virus que está en la naturaleza. De ahí que mientras no se cuente con el antídoto o un tratamiento eficaz, se debe limitar la propagación, manteniendo todas las medidas de cuidado, de protección y de aislamiento.

Indicó que si bien se ha informado de por lo menos 8 casos de un presunta reinfección del virus, de manera particular, como especialista le ha tocado atender a 3 de éstos y ninguno ha desarrollado un cuadro clínico sintomático, de que se ha puesto severamente enfermo y tampoco han ocurrido alteraciones de laboratorio. “A una sola persona le hicimos una tomografía y ésta fue normal, habla de la presencia del virus en una persona, pero sin generar cambios inflamatorios en su organismo lo cual podría corresponder quizá a una reactivación, más que a una reinfección, pero es muy difícil demostrarlo”.

Por lo pronto, dijo que las personas que tuvieran nuevamente la detección de material genético positivo luego de 3 meses de haber tenido el primer evento de contagio por COVID, deben de confinarse otra vez por seguridad, “porque podemos ser portadores asintomáticos en determinado momento y seguir manteniendo la cadena de transmisión en la población, debido a que todavía la cantidad de personas sensibles va a seguir siendo significativamente alta y si el virus muta y nos logra reinfectar es un ciclo que no va a tener fin hasta que no tengamos una vacuna o modifiquemos nuestras conductas de riesgo y bajemos significativamente la propagación”.