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Agencia Reforma

CDMX.- Presumía que creció en un barrio privado, se alegraba viendo al Chavo del 8 y jugaba balero en juntas importantes sin la menor preocupación, así fue la vida de Diego Armando Maradona.

El barrio privado del ’10’
“Yo crecí en un barrio privado… privado de luz, de agua, de teléfono”, relataba Maradona sobre su niñez en Villa Fiorito.

“Tenía ganas de putear (insultar) a (César Luis) Menotti cuando me dejó afuera en el 78”
El astro vivió uno de sus peores momentos al quedar fuera del que sería su primer Mundial con Argentina, que fue anfitrión en 1978 y eran dirigidos por el “Flaco” Menotti, quien le dio el primer título a la Albiceleste.

“Con Bilardo nos cagamos mil veces a trompadas en una pieza”. Ambos salieron campeones del mundo en México 86 y coincidieron en el Sevilla.

Una de las imágenes más recordadas es su salida de la mano de una enfermera para ir al control antidoping que dio positivo en Estados Unidos 1994: “Me cortaron las piernas”, definió en aquel momento.

“Yo me equivoqué y pagué, pero la pelota no se mancha”, es quizá, la frase más recordada del Diego, durante su homenaje de despedida en La Bombonera.

Su ex representante Guillermo Coppola reveló que a Diego no se le podía poner límites y hacía lo que quería. Cuando lo visitaron de la productora española Globomedia, realizaron una reunión formal para firmar un tema de derechos… ¡y Maradona se la pasó jugando con un balero!

Antídoto contra la tristeza ‘a la mexicana’
El Pelusa era un fiel aficionado al programa de Roberto Gómez Bolaños: “Cuando me pinta el bajón, pongo ‘El Chavo’ y se me pasa todo”, decía.

QEPD, Diego Armando Maradona (1960-2020)