La población adulta expresa el nivel más alto de satisfacción con sus relaciones personales (8.8) y el nivel más bajo en la satisfacción con su seguridad ciudadana (5.5), considerando una calificación de 10 puntos.
La satisfacción por el país, y seguridad siguen siendo los dominios de la esfera pública que presentan la más baja valoración por parte de la población; le sigue la ciudad.
El porcentaje de población adulta de alto balance anímico pasó de significar 75.9% en enero de 2020 a 68.2% en el mismo mes de 2021.
En enero del presente año, los jóvenes de 18 a 29 años reportaron el mayor nivel satisfacción con un promedio de 8.4; le sigue el grupo de 30 a 44 años con 8.3; las personas de 60 años y más promediaron 8.1, mientras que los de 45 a 59 registraron la menor satisfacción.
De acuerdo con los dominios de satisfacción, el que concentra el mayor porcentaje de población satisfecha es el de relaciones personales, con el 66.8%; la actividad u ocupación que se realiza, es aprobada por el 90.8% de la población.
En contraste, el dominio que concentra el mayor porcentaje de población insatisfecha es la seguridad ciudadana (26.3%); además, 33.7% indicó estar poco satisfecha con este dominio, lo que acumula 60% de población cuya satisfacción con la seguridad no es mayor a seis en una escala de 0 a 10.
El INEGI dio a conocer los resultados del módulo de Bienestar Autorreportado (Biare) con información al mes de enero de 2021.
La medición del bienestar subjetivo se basa en la valoración que otorgan las personas a tres aspectos de su bienestar: 1) satisfacción con la vida en general y con ámbitos específicos de la misma, llamados dominios de satisfacción; 2) eudemonía, que se observa a través del grado de acuerdo que muestran las personas con enunciados que denotan fortaleza y sentido de vida, y 3) balance anímico, que explora la prevalencia de estados anímicos, tanto positivos como negativos, durante el día anterior a la entrevista.
Se trata de aspectos del bienestar que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), recomienda dar seguimiento a todas las oficinas nacionales de estadística de sus países miembros.