Aunque ha habido cambios culturales y educativos, en México persiste la presión social para que las mujeres sean madres, incluso hay sectores en los que se llega a cuestionar a quienes manifiestan su deseo de esperar años para tomar la decisión o quienes simplemente deciden no serlo. En contraparte, hay lugares en donde se da el prejuicio para contratar a mujeres que tienen hijos.
En esto coincidieron las académicas Tania Meléndez Elizalde y Alejandra Collado Campos, especialistas en estudios de la mujer de la UNAM, que participaron en una conferencia virtual, en la que dejaron ver que en los tiempos modernos, son el uso de métodos anticonceptivos y el incremento de escolaridad, factores que influyen en la decisión de tener menos hijos.
SIGUE LA PRESIÓN. Cabe mencionar que de acuerdo con informes del INEGI, la tasa de fecundidad en este país pasó de 6.9 hijos por mujer en la década de los 60’s a 1.9 en 2020, pero aun así, se da la presión social para que sean madres, “en algunos círculos sociales o familiares, inclusive prevalece la idea de que es una obligación más que una elección, y se ejercen discursos violentos sobre quienes postergan o deciden no ser madres”.
CAMBIO CULTURAL. Esta conferencia se dio en el marco previo al Día de la Madre que en México se celebra este 10 de mayo, en la que Tania Meléndez refirió que los movimientos feministas han promovido un entendimiento distinto del papel de la mujer en la sociedad, la divulgación y uso de diversos métodos anticonceptivos, así como el incremento de la escolaridad de la población en general, lo que en gran medida les permite a ellas, tener una mejor planeación de su vida y de los tiempos en que desean tener y hacerse cargo de sus hijos.

“En la medida en que las mujeres tienen más acceso al conocimiento, a adquirir grados escolares mayores, proponen proyectos de vida enfocados a su profesionalización, postergan la vida reproductiva y, en muchos casos, deciden no tener hijos…”
Tania Meléndez, Seminario Interinstitucional de Familia y Salud UNAM