Carlos Reyes Sahagún / Cronista del municipio de Aguascalientes

El mercado de Rincón de Romos, que mañana cumple 50 años de haberse inaugurado, lleva el nombre de quien fungía como Gobernador del Estado en ese momento, es decir, el doctor Francisco Guel Jiménez.

Comencé señalando lo anterior porque don Gilberto Calderón Romo se tomó la molestia de leer el artículo anterior, y me honró con unas líneas que mucho aprecio, en las que consignó algo relacionado con este episodio, y que ahora comparto con usted, aplaudido lector. Lo que me dijo es digno de mérito dado que don Gilberto se desempeñó como secretario particular del doctor Guel en aquella época. Y dice: “El entonces presidente municipal de Rincón de Romos, de apellido Castorena, según creo, un ranchero muy alto y entusiasta, insistió con vehemencia ante el gobernador Francisco Guel Jiménez en la construcción del mercado. A punto de terminarse la obra le informó al mandatario que le pondría el nombre de Mercado Francisco Guel Jiménez, a lo que éste se opuso, pero imperó el criterio del munícipe. No contento con ello, mandó hacer unas enormes letras rojas de acrílico, como de dos metros de altura, con el nombre del nuevo establecimiento, el cual se ubicó al borde de la calle principal, entonces parte de la carretera federal 45. El anuncio era hasta molesto por sus dimensiones. Ignoro cómo sea ahora”.

Ahora me interesa destacar, y es el propósito de estas líneas, los festejos conmemorativos de la inauguración, que tendrán lugar en el mercado mañana, a partir del medio día, siempre y cuando la fastidiosa pandemia que padecemos lo permita.

Las actividades serán las siguientes: música callejera por parte de los artistas del mercado; develación de una placa conmemorativa por el aniversario; inauguración de una capilla en honor de San Martín Caballero, patrono de los comerciantes. Seguirán los festejos con el III Festival de la Birria, y, finalmente, una misa en la Parroquia del Señor de las Angustias.

Ahora sí, termino con este relato. En aquel tiempo, el gobernador leía su informe ante el pleno de la Legislatura, el 16 de septiembre.  Ese año tanto el 15 como el 16, el gobernador realizó una gira de trabajo para mostrarle al enviado presidencial, Adolfo de la Huerta Oriol, lo que se había hecho durante el año, y que constaba en el documento leído a los diputados.

De la Huerta y señora llegaron a Aguascalientes en tren, y luego de un desayuno en Palacio de Gobierno, emprendieron viaje que duró del día a la noche, y que los llevó al oriente del estado –el municipio de El Llano no existía todavía-, primero al sur, y luego al norte, a algunas comunidades de Tepezalá, y después a Rincón de Romos, en donde comieron e inauguraron el mercado.

El dato de la inauguración consta en el informe, perdido entre tantas y tantas revolucionarias realizaciones, en el capítulo correspondiente a las “Obras diversas”. Y dice: “En la construcción de este auditorio (de Pabellón de Arteaga), del mercado de Rincón de Romos, de la Unidad Porcina de Pabellón de Arteaga, de la Presidencia Municipal de Cosío y de Calvillo, así como en otras diversas obras como la perforación de pozos, teatros escolares, parques deportivos, reparación de escuelas y otras más, el Gobierno del Estado presta su cooperación con los Municipios para estas obras de beneficio social”, y eso es todo. No hay en la prensa una mención específica del acto, de si se cortó un listón, o si se dijo algo, o si alguna banda de alientos interpretó alguna melodía patriótica; nada de eso, pero sí un par de fotografías, por demás elocuentes. En la primera de ellas Guel Jiménez, de la Huerta Oriol y comitiva, caminan por una calle cuya banqueta está abarrotada de personas, y lo hacen bajo una lluvia de papel picado, teniendo como marco el mercado, según el letrero que se observa. Encabezan el cortejo ambos funcionarios, que visten de traje y van acompañados por unas jóvenes damitas, obligadamente vestidas de blanco. El pie de foto no es menos elocuente: “El flamante mercado con que ha sido dotado el municipio de Rincón de Romos fue inaugurado ayer por el Gobernador del Estado y el representante presidencial. El pueblo agradeció al primer mandatario de la Entidad la construcción de este mercado.”

En la otra imagen Guel y de la Huerta y sus jóvenes acompañantes, transitan por un pasillo del mercado, el gobernador con evidente sonrisa en los labios. Al lado izquierdo se aprecian dos filas de puestos, pletóricos de lo que parecen ser tomates, cebollines, chiles, y al fondo los locales del interior… El pie de la foto: Rincón de Romos vibró de alegría con la inauguración del Mercado “Dr. Francisco Guel Jiménez”. La obra ha venido a satisfacer requerimientos inaplazables de esa cabecera municipal.”

Semejante fasto, la inauguración del mercado, estimuló a la Enf. -¿sería enfermera?- Conchita Valdivia Ortuño, a escribir un poema que lleva por título “A Rincón de Romos” y que se publicó en este diario. La verdad sea dicha: para mi desgracia yo no sé nada de poesía. Así que no puedo juzgar este poema de doña Conchita, aunque me atreveré a afirmar que cuadra muy bien en ese enorme universo conformado por la poesía patria, o nacionalista. Aparte, percibo una grande y amorosa emoción por Rincón de Romos, su Suave Matria. Si gusta leerlo completo, el poema consta en la edición del 27 de septiembre de 1970 de este, mi hospitalario periódico.

Por mi parte va un trío de fragmentos. La lira comienza de la siguiente manera: A ti, pedazo de mi patrio suelo/bajo nubes de nácar y sereno cielo;/tú que prestas abrigo al peregrino/con tu Paz acogedora, acariciante;/tú que entregas tus brazos al viandante/y la amistad en vaso cristalino.

A ti ofrezco humilde mis cantares,/en honor de tus gentes tutelares,/que respetuoso el corazón admira,/con el limpio fulgor de sus miradas/dieron luz a mis estrellas apagadas/y su cariño, gratitud inspira.(Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a carlos.cronista.aguascalientes@gmail.com).