Carlos Reyes Sahagún / Cronista del municipio de Aguascalientes

Quiero dedicar tres entregas de estas líneas al Mercado de Rincón de Romos, por dos razones. En primer lugar porque el próximo15 de septiembre se cumplen 50 años de su inauguración, y en segundo lugar, porque me lo pidió mi amigo José Cristian Palacios Rodríguez -si se apellida Palacios de seguro es de Rincón-, quien es un joven que cultiva las artes plásticas y en sus ratos libres se dedica a vender birria ahí, en la “Birriería Los Chamucos”, en el mismo mercado…

¿O es al revés? Bueno, como sea que es, el hecho es que un día se me apareció en el teléfono móvil. Lo hizo como si se tratara de algún santo que se le aparece a un simple y pecador mortal, como lo soy, aparte de cultivador obsesivo de la palabra, y me dijo, palabras más, palabras menos, dijo: escribe sobre el festival que se ha organizado para conmemorar la inauguración del mercado, ocurrida el 15 de septiembre de 1970.

Y bueno, como me tomó en un día de complacencias, pues aquí estoy con estas líneas, que quieren ser una invitación para usted; para que se sume a este fasto. Si me permite, las principales actividades que se realizarán este próximo 15 de septiembre a partir del medio día, siempre y cuando la pestilencia covideana lo permita, serán las siguientes: música callejera por parte de los artistas del mercado; develación de una placa conmemorativa por el 50 aniversario; inauguración de una capilla en honor de San Martín Caballero, el santo amable, que es patrono de los comerciantes, según me dice Cristian, y que no tiene un lugar para ser honrado; III Festival de la Birria, y, finalmente, misa en Parroquia del Señor de las Angustias.

En cuanto a los denominados “artistas del mercado”, se trata de los humildes músicos que amenizan el consumo de un plato de birria; de menudo, o de unos tacos, tal y como supongo que ocurre en todos los mercados de comida de México.

Ya volveré sobre este programa en la próxima entrega, dado que la conmemoración me parece relevante porque señora, señor: un mercado es cosa grande, donde quiera que se le encuentre, un elemento básico de la infraestructura de cualquier comunidad, tan importante como la escuela; como la plaza y el panteón, y más que los cines y las cantinas…

Un mercado es como una tarjeta de presentación de la civilización, porque ahí se concentran algunas de las realizaciones de una sociedad y de sus alrededores, tanto de la tierra, como de las manos de mujeres y hombres. De los jitomates a los remedios curativos de origen herbolario; de las calabacitas a las piñatas, pasando por las carnes, en canal o debidamente convertidas en chorizos, salchichas, etc. En fin, que un mercado da cuenta de la riqueza y diversidad de una sociedad.

Cuando se tiene el privilegio de viajar, es imprescindible ir a dos lugares: los museos y los mercados, porque ambos tipos de establecimientos le darán a usted, viajero lector, una buena idea del lugar en que se encuentra.

He visitado en algunas ocasiones el mercado, pero mi recuerdo más sólido es de la ocasión en que el presidente municipal de Rincón, que entonces lo era el señor José Manuel Valdés –Chemel para los cuates-, el 14 de enero de 2004. Entonces me invitó a desayunar menudo con una doña, ya mayor, cuyo local se encontraba en uno de los locales exteriores del mercado, en el lado poniente; Menudos Rita se llamaba su establecimiento -o se llama, no sé-. Me acuerdo de que me presentó como “Cronista del Estado”, que lo era entonces, y que a la dama le pareció tan trascendente, como el despegue, en ese mismo instante, de un Airbus 350 en el Changi International Airport, de Singapur, es decir, nada en absoluto.

Pero ya me desvié de mi cometido, así que ahora comenzaré señalando que ese año de 1970 el Ejecutivo estatal inauguró la CXXIII feria regional de Rincón, una de las más antiguas de la región, la mañana del sábado 17 de enero. De acuerdo a la nota publicada por este diario en la fecha correspondiente, la ceremonia de inauguración tuvo lugar en la escuela primaria Helios, y hubo las obligadas piezas de canto, bailables folklóricos y declamaciones. El saludo a las autoridades estuvo a cargo del profesor David Gutiérrez Romo.

Al terminar la ceremonia el gobernador y su comitiva recorrieron la exposición agrícola y de artesanías, y después la ganadera, situada a unas cuadras adelante de la escuela primaria mencionada.

Menciono lo anterior porque, probablemente -y sólo probablemente; que conste-, en el recorrido por la feria, el Ejecutivo estatal estaría acompañado por los notables del pueblo, su reina, y desde luego el Cabildo municipal. Quizá esta representación de los rinconenses le habría expuesto al tomador de decisiones la problemática en torno a la comercialización de perecederos, etc., y pedido la construcción del mercado, ahí mismo, en pleno centro de la urbem, donde se alzaban los tabaretes y puestos. Este habría considerado la demanda y prometido estudiar el caso para luego decidir y ejecutar, dado que el anuncio de la construcción se hizo a fines de mes. (Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a carlos.cronista.aguascalientes@gmail.com).