El día de ayer 2 de septiembre se cumplieron 50 años de la fundación del Centro Regional de Educación Normal de Aguascalientes, conocido popularmente como CRENA, institución educativa formadora de maestros que ha influido de distintas maneras en la historia de Aguascalientes.
Un día sábado, pero de 1972, en la escuela Jardines de Aguascalientes, dijo Armando Quiroz “llegamos de diferentes partes del país… Llegamos a esta ciudad, púberes de entre catorce y dieciséis años con una valija al hombro y una meta definida; junto con ropa y los cuadernos desempacamos también las ilusiones, ilusiones que, como plumas de colores, esparcimos de inmediato por las aulas y las calles” (Anecdotario inconcluso, 2011) y así fue como 250 jóvenes se presentaron para hacer examen y poder ser parte de los 90 espacios que en primera instancia se ofertarían; al poco tiempo se amplió a los 151 lugares para formar tres grupos. Para abril de 1973 se mudaron a las que hoy son sus instalaciones al sur poniente de la ciudad, en la Av. Agostaderito, hoy Av. de los Maestros.
Así inicio la historia de una institución que incidiera en distintos aspectos de la sociedad aguascalentense; hoy trataré tres de ellos que me parecen los más relevantes.
En primer lugar, en la contribución para la formación de maestras y maestros que han trabajado para que Aguascalientes tenga una tradición educativa que destaca a nivel nacional; además sus egresados han salido a los distintos estados del país a desempeñarse profesionalmente. Cincuenta años de egresar a miles de profesores y profesoras con la vocación pedagógica de la institución, que se resume en su lema “Estudia hoy, para enseñar mañana”, dejando ese compromiso de retribución social de que el mejor legado es la enseñanza. Preparar a los niños y niñas y contribuir a que se conviertan en ciudadanos, con profesores como Gloria Campos Reza, maestra que enseña cómo enseñar las ciencias exactas, o el profesor Francisco Javier Sánchez López, reconocido nacional e internacionalmente.
En segundo lugar, su aportación a la conciencia crítica en el estado, el CRENA se ha distinguido por ser un espacio de la divergencia, del debate, del pensamiento crítico, que es fundamental para cualquier democracia. No solo se transmite y replica conocimiento, sino se incentiva el razonamiento, el cuestionamiento, la reflexión, el debate; esto da pie al siguiente aspecto en que el CRENA ha incidido en Aguascalientes.
En tercer lugar, los movimientos sociales, pues a dos años de su fundación comienza a destacar el carácter organizativo de sus estudiantes que genera una conciencia de exigencia a las autoridades educativas y gubernamentales, reflejándose en la huelga iniciada en 1974, como lo relata Quiroz Benítez “Decidimos iniciar con paros escalonados hasta llegar a la huelga indefinida si no eran atendidas nuestras peticiones” (Quiroz, 2011). Cuando se mudan a las nuevas instalaciones ubicadas en el Ejido las Huertas, las rutas de camión llegaban solo a lo que hoy es Primer Anillo, por lo que los estudiantes tenían que caminar dos kilómetros de terracería, que en época de lluvias era sortear el lodo. Es ahí cuando se realiza el primer movimiento para exigir la ampliación de la ruta y, al no ser atendida, comienzan un operativo de “secuestrar” camiones; los cuales eran pintados con consignas utilizando una mezcla diluida de chapopote, para ser llevados y resguardados en las instalaciones del CRENA, ahí los tenían hasta ser atendidas las demandas. Después inciden en otros movimientos estudiantiles estatales en la misma década de los 70. También en el 2006 cuando el “Frente Pro Tarifas Justas” paralizó la ciudad en contra del aumento del pasaje del camión y logró el descuento hoy vigente (del cual fui integrante) y parte importante de la base estudiantil, era de la UAA y el CRENA.
Así es como trato de contribuir al reconocimiento de una institución como el CRENA en su 50 aniversario.