La parálisis laboral registrada en el sector automotriz en los últimos dos meses a consecuencia del periodo de confinamiento activado por el coronavirus, dejará una importante afectación económica sin precedentes para el sector, así como una reducción en líneas de producción y en consecuencia restructuración de personal, señaló el presidente del Clúster Automotriz, Cuitláhuac Pérez Cerros.

En entrevista para El Heraldo, reconoció que el regreso paulatino en las actividades laborales ya era necesario debido a las afectaciones económicas que han comenzado a registrarse, las cuales nunca estarán por encima de la salud de las personas.

“La reanudación de la producción será paulatina esperando que para inicios de junio, la empresa Nissan y sus proveedoras puedan comenzar a laborar a su máxima capacidad”.

De acuerdo a estimaciones, las pérdidas económicas ocasionadas por la contingencia sanitaria, serán superiores a los 5 mil millones de pesos a nivel local. Con ello el principal reto será mantener los 47 mil empleos directos que genera la rama automotriz y de los casi 30 mil más de manera indirecta, involucrados en la cadena de suministro. Pérez Cerros detalló que los requerimientos de producción correspondientes para mayo, junio y julio cayeron entre el 30 y 40%, por lo que recuperar los niveles de producción antes registrados podría tardar no menos de dos años.

Finalmente, indicó que el aprendizaje que deja la pandemia, es el hecho de que las empresas tendrán que tener en cuenta en sus planes de desarrollo, la innovación y transformación como ejes constantes, que les permita enfrentar contingencias como la presente.

“Por la naturaleza de las dimensiones del sector se están comenzado operaciones de manera gradual, pero estamos consientes de que la recuperación se dará en dos años cuando menos. Seamos realistas, la gente no buscará comprar autos en estos momentos”, concluyó.