Leticia Acuña Medina

En el municipio capital, hay alrededor de 4 mil 500 establecimientos con venta de alcohol y para su funcionamiento requieren de una licencia reglamentada; de éstos, 250 operan en la zona Centro de la ciudad.
Para la apertura de un merendero hay que pagar 162 mil pesos; 211 mil pesos para un cabaret de primera; 180 mil pesos, para uno de segunda; 150 mil pesos para uno de tercera; 118 mil pesos para una cantina; 169 mil pesos para un bar; 197 mil pesos para un centro nocturno, y 402 mil pesos para un salón de baile.
Asimismo, 239 mil pesos para un palenque con espectáculo; mientras que en el caso de los Centros de Apuestas, deben pagarse 20 mil pesos por cada mesa de juego y 10 mil pesos por cada maquinita; y las farmacias con venta de cerveza, 10 mil pesos.
De acuerdo a la Ley de Ingresos 2018, los cobros de derechos por el servicio de apertura de una licencia reglamentada y especial, se determinan según los estatutos establecidos en el Artículo 1306 del Código Municipal.
Además de las verificaciones físicas del inmueble, informes a dependencias, comprobación de documentación, tamaño del inmueble, cotejo de firmas de los vecinos, medición del radio de acción del establecimiento en relación a escuelas e iglesias, la verificación de aislantes de ruido y la emisión de dictamen correspondiente.
Cabe señalar que al modificarse la normatividad municipal, ya no hay distancia obligada entre un negocio donde se consume alcohol y una parroquia; y en relación a las escuelas son 150 metros, pero cero metros si los expendios de alcohol o antros, se encuentran en el primer cuadro de la ciudad o en avenidas.
Y de acuerdo al Artículo 53, en el caso de renovación de licencias reglamentadas el costo anual es de 1,040 pesos, en tanto que los montos citados inicialmente por apertura son anuales.
El pago de la licencia autorizada cubrirá 365 días contados a partir del día siguiente de la fecha de autorización.