El sistema de transporte colectivo urbano en la zona metropolitana recorre semanalmente 400 mil kilómetros a través de 52 rutas con 444 unidades en operación. Para garantizar la mejora del servicio, la denuncia ciudadana se considera clave, ya que permite detectar fallas y proceder con sanciones económicas al concesionario, informó Ricardo Serrano Rangel, titular de la Coordinación de Movilidad.
Señaló que el pago electrónico es una alternativa crucial para evitar la fuga de dinero en el transporte público. Este sistema asegura que los operadores reporten correctamente los ingresos por tarifas al fideicomiso de transporte, el cual se encarga de pagar semanalmente los kilómetros recorridos por las unidades.
Además, la CMOV sanciona a los concesionarios cada vez que se detectan fallas o desorden en las unidades colectivas. Estas medidas buscan propiciar un mejor comportamiento de los trabajadores del sistema. Actualmente, el 40% de los usuarios ya utiliza el pago electrónico.
Entre las rutas más demandadas se encuentran la 50, 37, 9, 40, 20 y 11. A pesar de los esfuerzos, aún persisten quejas sobre la saturación de los autobuses, especialmente en horarios pico. Para mitigar esta situación, se ha incrementado la frecuencia de los vehículos en las rutas con mayor afluencia, siguiendo instrucciones directas de la gobernadora.
En cuanto a las sanciones, explicó que éstas se calculan en función de los kilómetros programados y recorridos por semana. El comité encargado evalúa y ajusta los pagos semanales según las sanciones aplicadas, las cuales varían dependiendo del tráfico y otras condiciones, como el periodo de clases.
La meta para 2024 es que el 100% del servicio opere con pago electrónico, lo que permitirá un conteo exacto de usuarios y una gestión más eficiente del sistema de transporte urbano, concluyó.