3 siglos de tradición Guadalupana en Aguascalientes

El culto a la Virgen de Guadalupe en Aguascalientes se remonta al periodo virreinal, con la construcción del Templo del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, informó Dolores García Pimentel, jefa de Acervos del Archivo Histórico del Estado. Desde entonces, las peregrinaciones y celebraciones en honor a la Patrona de México han evolucionado, acompañadas por tradiciones únicas, como vestir a los niños como inditos, recordando la figura de San Juan Diego. Llevan calzoncito de manta, cinto rojo, sombrerito y un huacal de madera con juguetes o alimentos falsos, recreando la visita del santo a la virgen. Esta tradición inició en los años cuarenta del siglo XX.

Las celebraciones van acompañadas de matlachines, tambores y hasta “el señor de la danza”, encabezando la procesión. El culto a la Virgen de Guadalupe en Aguascalientes ha experimentado diversas manifestaciones a lo largo de la historia, desde festividades durante el virreinato, hasta la institución oficial del 12 de diciembre como el día de Nuestra Señora de Guadalupe por el Papa Clemente IX en 1667.

Respecto al maratón, García Pimentel señaló que su origen data de 1955, llamado inicialmente «Primer Maratón de los Barrios». En su arranque contó con la participación de 200 atletas. La ruta incluía el recorrido por las calles Gómez Farías, Cholula, Larreategui, 5 de Mayo, Zaragoza, Madero, 28 de Agosto, 5 de Febrero, Llanito, Leona Vicario, Abasolo y finalizaba en el Jardín de San Marcos.

La festividad alrededor del Templo del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, con su mercado y diversas actividades, ha sido una constante desde los siglos XVII y XVIII, consolidándose como una celebración alegre y llena de tradición. La Virgen de Guadalupe, con sus milagros y la devoción de los fieles, ha dejado una marca indeleble en la historia local, siendo un faro de identidad y unidad para la comunidad. La festividad incluye danzas, venta de imágenes y alimentos, creando un ambiente de jolgorio y celebración.

Sobre las tradiciones que se han ido perdiendo con el tiempo, existen los exvotos: cuadros que la gente mandaba hacer como agradecimiento a la Virgen de Guadalupe por favores o milagros recibidos. Además, se ha optado por cambiar las flagelaciones que los fieles locales realizaban como muestra de dolor a la Virgen por un milagro, por otras ofrendas que comprometen a los creyentes a visitar el templo o cambiar ciertos hábitos como forma de agradecimiento.