Abel Vázquez Barrera
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-Los cubrebocas desechables pueden convertirse en el próximo gran contaminante plástico del mundo si no se reciclan o se desechan de forma adecuada, advirtieron científicos de Dinamarca y Estados Unidos.

Cada mes, se utilizan cerca de 129 mil millones de estos productos en todo el planeta. En otras palabras, se ocupan 3 millones por minuto, alertaron los investigadores Elvis Genbo Xu de la Universidad de Dinamarca del Sur y Zhiyoung Jason Ren de la Universidad de Princeton, Estados Unidos.

“Con el aumento de reportes sobre el desecho inapropiado de cubrebocas, es urgente reconocer esta posible amenaza y evitar que se convierta en el próximo problema plástico”, apuntaron en la revista científica “Frontiers of Environmental Science & Engineering”.

Ya que están hechos con plástico, los cubrebocas desechables no se degradan en el medio ambiente, sino que se fragmentan en pequeñas partículas de este material, conocidas como microplásticos o nanoplásticos.

Los microplásticos tienen un tamaño inferior a los 5 milímetros y suelen dar pie a los nanoplásticos, que miden menos de un micrómetro. En ambos casos, es posible que terminen en cuerpos de agua dulce o en los océanos.

A decir de los científicos, los cubrebocas desechables representan una preocupación mayor que las bolsas de plástico porque están hechos con fibras diminutas, que van de 1 a 10 micrómetros.

“Cuando se descomponen en el medio ambiente, el cubrebocas puede liberar más plásticos de tamaño micro, más fácil y más rápido que los plásticos a granel, como las bolsas de plástico”, señala el documento.

Al igual que otros productos de plástico, los cubrebocas desechables podrían acumularse en el medio ambiente, donde liberarían químicos dañinos y sustancias biológicas, como metales pesados o bifesnol A (BPA), que puede ocasionar problemas sobre la salud del cerebro y la próstata de fetos, bebés y niños, de acuerdo con la Clínica Mayo.

A diferencia de otros artículos, como las botellas de plástico, no existe una guía oficial acerca del reciclaje de cubrebocas, por lo que es más factible que sean desechados como residuos sólidos, subraya el comentario.

Para hacer frente al problema, los investigadores recomendaron colocar botes de basura exclusivos para la recolección y disposición final de cubrebocas y reemplazar el uso de desechables por otros reutilizables de algodón.