Uno de los principales problemas a los que se enfrenta la familia y que afecta directamente a las niñas, niños y adolescentes, es la drogadicción que luego genera violencia hacia ellos por parte de los adultos en su casa, que pueden ser sus padres, tíos o demás familiares.
Esto lo dio a conocer la procuradora para la Protección de las Niñas, Niños y Adolescentes del DIF Estatal, Karla Esparza Lazalde, quien informó que a la fecha son 149 niñas y 119 niños los que se encuentran en resguardo en los Centros de Asistencia Social (CAS), como en Casa DIF.
Muchos de los problemas en el hogar son derivados del alcoholismo o la drogadicción en que se ven inmersos algunos de sus integrantes, y si bien las mujeres son afectadas, las niñas, niños y adolescentes son los más perjudicados cuando se tienen este tipo de situaciones, pues en algunos casos no sólo reciben violencia psicológica o física, sino también sexual.
Ante esto es que la Procuraduría a su cargo se mantiene abierta para recibir todo tipo de denuncias, pero también la protección preventiva, para lo cual se cuenta con brigadas con abogadas y psicólogas que se dedican a hacer trabajo social para atender ese tipo de problemas, “debemos tener los brazos más largos y ojos en todos lados, para salvaguardar a aquellas niñas o niños que se encuentren en situación de riesgo”.
En cuanto a temas de vulnerabilidad, las mujeres siempre serán las que estén en esa condición, inclusive en etapas menores de edad y se han dado casos en que por desgracia los papás, los tíos o padrastros son los que de alguna manera abusan de distinta manera de sus hijas.
En total son 268 menores de edad, entre niñas y niños, los que en la actualidad se encuentran en Centros de Asistencia Social, incluyendo Casa DIF, en algunos casos porque la mamá además de permitir maltratos hacia su persona, también somete o permite que lastimen a los menores de edad en casa, de ahí que al estar en una situación de riesgo se les retiran para que puedan tener una vida en paz.