Ernesto Sarabia y Juan Carlos Orozco
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Durante 2020 el Producto Interno Bruto (PIB) del País registró su peor contracción desde la Gran Depresión, con un descenso de 8.5 por ciento respecto al nivel que tuvo un año antes, muestran cifras oportunas desestacionalizadas por el Inegi.
Enrique Cárdenas, profesor de la Universidad Iberoamericana Puebla, comentó que es el mayor retroceso desde 1932, un periodo en el que no se sabía qué hacer, pero que el País reaccionó relativamente rápido para hacer frente a la situación y retomó el nivel previo a la debacle en dos años.
“La caída económica de 2020 fue fuerte, pero se pudo haber paliado y no se hizo, ya que no se tomaron medidas contracíclicas para apoyar con recursos a la gente y las empresas”, afirmó.
Juan Carlos Moreno Brid, catedrático de la UNAM, indicó que “aunque el declive en el PIB real de 2020 es la peor caída desde 1932, el choque actual -debido al coronavirus- es el más agudo que ha vivido no solo México, sino la economía mundial en muchas décadas. En ambos casos el colapso tuvo como causa un choque externo muy adverso, complicado en ambos episodios por una respuesta fiscal inicial errada”.
Al igual que Enrique Cárdenas, Moreno Brid consideró que en 2020 no se tomaron medidas contracíclicas para evitar el descalabro.
“Esa apuesta fiscal (pro-cíclica) por el equilibrio presupuestal y el no querer recurrir a la deuda -en el contexto de una bajísima carga tributaria- limita brutalmente la capacidad de respuesta efectiva ante la pandemia, lo que profundizó la caída de la producción y el empleo”, puntualizó Moreno.
Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody’s Analytics, refirió que el descalabro fue resultado tanto de factores internos y externos, como la caída de la economía estadounidense. Destacó la falta de preparación del sistema de salud pública y la ausencia de medidas fiscales.
En 2020, sólo el sector agropecuario registró un incremento de 2 por ciento, mientras que las actividades industriales presentaron un descenso de 10.2 por ciento y las agrupadas en el sector de servicios 7.9 por ciento.
No obstante la magnitud de la caída del PIB de 2020, en los últimos trimestres del año, la producción mostró una tendencia de recuperación.
Los efectos de la pandemia se resintieron con mayor fuerza en la actividad productiva del segundo trimestre, cuando el PIB se contrajo 18.66 por ciento a tasa anual. Después de eso la producción cambio de dirección y en el tercer trimestre creció 12.12 por ciento.
Ayer, el Inegi informó que en el cuarto trimestre de 2020 el PIB avanzó 3.1 por ciento con respecto al trimestre previo.