Mircea Mazilu

Estimados lectores, el próximo 20 de junio se celebra el Día Mundial de los Refugiados, una jornada que tiene por objetivo sensibilizar y promover los derechos de las personas que se ven obligadas a desplazarse de sus hogares por motivos de conflicto, de persecución o de otras circunstancias difíciles que ponen en riesgo su seguridad e integridad. Este día internacional se conmemora cada año desde 2001, cuando se cumplieron 50 años de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, la cual define la condición de refugiado y establece los derechos a recibir asilo.

Según la Convención, un refugiado es aquel que “debido a fundados temores de ser perseguido por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de su país; o que careciendo de nacionalidad y hallándose, a consecuencia de tales acontecimientos fuera del país de donde antes tuviera residencia habitual, no pueda o, a causa de dichos temores no quiera regresar a él”.

El Día Mundial del Refugiado reivindica los derechos de las personas desplazadas por motivos descritos en el párrafo anterior u otras condiciones difíciles, tales como el derecho al acceso seguro a un nuevo país, el derecho a solicitar asilo, el derecho a no ser obligado a regresar a su nación o lugar de residencia habitual, el derecho a no ser discriminado, el derecho a recibir un trato humano, entre muchos otros.

Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNEPA) que, a su vez, recoge la información en la Agencia de la ONU para los refugiados, “en mayo de 2022, el mundo alcanzó una importante cifra: el número de personas desplazadas forzosamente superó los 100 millones, lo que supone más del 1% de la población mundial y equivale al decimocuarto país más poblado del planeta.

Asimismo, la misma fuente prosigue en uno de sus artículos: “de lo que huyen es de los conflictos (Afganistán, Siria, la República Democrática del Congo), guerras (Ucrania) o persecuciones (Myanmar). De lo que escapan es de desastres naturales o provocados por el ser humano (Etiopía, Kenia, Somalia).

Cabe destacar que en México es la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) la que realiza la labor de proteger y atender a los refugiados y desplazados, con la intención de conseguir su integración en la sociedad.

De acuerdo con datos de dicha Comisión, 2021 fue el año en el que México recibió más solicitudes de asilo en toda su historia, registrando un total superior a 108 mil, lo que supone 3 veces más que 2020, cuando se contabilizó una cifra de 41 mil.

Los principales países de origen de los refugiados y desplazados que llegan a nuestro país son, por orden de importancia, Haití, Honduras, Cuba, El Salvador, Chile, Venezuela, Guatemala, Nicaragua, Brasil y Colombia.

Cabe destacar que muchos de estos desplazados que llegaron a México huyendo de la violencia, la inseguridad y las difíciles condiciones que vivían en sus lugares de residencia, tenían como objetivo cruzar la frontera hacia los Estados Unidos.

Mircea.mazilu@hotmail.com

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