Iris Velázquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Agentes de la Policía Federal (PF) que rechazan integrarse a la Guardia Nacional bloquearon ayer los accesos al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), en una tercera manifestación que derivó en enfrentamientos con agentes de la Policía de la Ciudad de México.
A diferencia de las movilizaciones del 13 de septiembre y 4 de octubre pasados, ayer los «rebeldes» lanzaron gases lacrimógenos, piedras y palos a los elementos capitalinos, quienes estrenaron un protocolo de actuación ante bloqueos.
Unos nueve elementos de la Policía de la CDMX fueron esposados a un puente, desarmados y sometidos por parte de los federales, y al menos una decena resultó herida, de acuerdo con autoridades capitalinas.
En la manifestación fueron detenidos 26 federales y 30 resultaron lesionados, según los participantes.
Alrededor de las 10:00 horas de ayer arribaron elementos de la Policía Federal a las inmediaciones del AICM para bloquear Circuito Interior y en Avenida Capitán Carlos de León.
En el segundo punto permanecieron casi de seis horas, pues se retiraron alrededor de las 15:45 horas.
En Circuito Interior, donde se realizaron bloqueos itinerantes, hubo al menos cuatro enfrentamientos cuando los agentes capitalinos intentaron encapsular a los manifestantes.
En los choques volaron rocas, pedazos de cascajo, palos, botellas y hasta latas con gas lacrimógeno, que no sólo afectaron a policías, sino a los viajeros que iban llegando a pie a la Terminal 1.
Enrique Carpizo, abogado de los disidentes, refirió que esta acción se suscitó luego de que el Gobierno federal incumplió un acuerdo para pagar a los «rebeldes» y acusó agresiones de las autoridades capitalinas.
«Espera demanda millonaria a la @GobCDMX por violar sus protocolos y atentar contra de manifestantes pacíficos que pedían respeto a la Constitución y muchos de ellos se manifestaron contra el asilo dado a @evoespueblo», publicó en Twitter.
Omar García Harfuch, Secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, arribó al sitio para dialogar con los manifestantes, pero después salió huyendo cuando se lanzaron los gases lacrimógenos.
Posteriormente arribó el Subsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Ricardo García Bermeja, quien logró disuadir a los «rebeldes» con la promesa de que se les otorgarían los pagos para su retiro y convenir la atención en hospitales privados de los heridos, así como la liberación de los arrestados.
Sin detallar cifras, refirió que algunos elementos ya fueron indemnizados y para el resto el pago está en trámite.
«Hacemos un llamado a no afectar a terceros y a conducirse por la legalidad, esperamos que ya sea el último (bloqueo)», expuso.
«Hacemos un llamado realmente a los compañeros que hay un compromiso, que no se desesperen, que no vale la pena. Afectan a terceros, se ponen a riesgo a ellos, se ponen en riesgo a la ciudad y luego hay incidentes».
Los elementos «rebeldes» aseveraron que son más de 10 mil los que restan por recibir su indemnización y advirtieron que si no se cumplen sus demandas se reactivarán los bloqueos.