El obispo José María de la Torre Martín expresó que “no podemos concebir un orden social basado en la impunidad, la corrupción, la inseguridad, la violencia y la cultura de la muerte. Todos estamos llamados a rendir cuentas de nuestros actos. Creemos que este es uno de nuestros grandes desafíos nacionales, pues este país no puede ser una casa para todos cuando se violenta la vida, en cualquiera de sus etapas, se menoscaba su dignidad, o se violenta el espacio más íntimo en el que se experimenta y se aprende a vivir, es decir la familia”.

Nuestro desafío no sólo es legal, sino principalmente cultural, agregó el prelado al hablar de uno de los mensajes de la CEM (Conferencia del Episcopado Mexicano), con motivo del proceso electoral.

Dijo que estamos llamados a cultivar la vida, a cuidarla y protegerla para todo ser humano, especialmente en aquellas “periferias existenciales” que nos interpelan para promover creativos instrumentos y esfuerzos institucionales de reconciliación, desarrollo y paz.

“Todos clamamos una educación de calidad, para promover una cultura solidaria. Nuestro sistema educativo no se reduce al ámbito de la escuela, va mucho más allá; los padres de familia son los principales responsables de la educación de sus hijos” agregó de la Torre Martín.

El Obispo indicó que Gobierno y sociedad están llamados a reconfigurar un pacto educativo para que todo maestro, método pedagógico, instalación y alumno, sean de alta calidad humana y profesional.

Por otro lado, dijo, es fundamental que esta educación formal, se integre siempre con otros ámbitos de educación no formal que consolidan, integran y delinean las aptitudes y valores trascendentes de la vida, a través del arte, el deporte, el escultismo, la cultura, el sano esparcimiento y la vida en común.

“Además de ser promotores del bienestar de todo ser humano, lo debemos ser también de nuestra casa común, del entorno natural y cultural que respiramos y compartimos”.

El Obispo recomendó razonar el voto: “no votar por el menos peor, sino por el bien posible; por el candidato que busque el bien superior”.

Finalmente, dijo que los partidos políticos deben ser ejemplos de democracia, pero lamentablemente hasta en la elección de candidatos predomina el “dedazo puro”. “Nos metieron golazos con las pluris, pero la sociedad ya está harta de enfrentamientos, golpes bajos y calumnias; ya párenle”.