El fiscal general del Estado, Jesús Figueroa Ortega, confirmó la detención y vinculación a proceso de un poseedor de narcóticos al interior de una escuela pública de la entidad, y advirtió que hay al menos cuatro más donde la policía investigadora está interviniendo por la misma razón.
Dejó en claro que el tema de drogas en las inmediaciones de las instituciones educativas, ya sea secundarias, bachillerato o incluso universidades, no es problema de maestros, trabajadores o alumnos, sino de personas ajenas que rondan y hacen contacto.
Particularmente en el caso de los planteles de educación básica, hay alerta respecto de algunas de las personas que tienen contacto con los alumnos a la hora del descanso de los estudiantes y se cree que son las que estarían filtrando los narcóticos.
Sin embargo, las líneas de investigación no son limitadas a esa posibilidad ya que es posible incluso que los estudiantes puedan llegar al plantel con las sustancias, proveídas éstas por familiares, amigos o personas a las que ven antes de ingresar al plantel.
De ahí que las investigaciones se están realizando y en su momento darán resultados, como el caso de una de ellas, que ya generó un detenido que fue puesto a disposición del juez de control para su proceso.
En ese sentido, Figueroa Ortega recordó que a diferencia de otros delitos que se persiguen a través de una denuncia formal, el tema de narcóticos se indaga a través de información que los propios alumnos, padres de familia o testigos aportan como indicios de que algo fuera de la ley está ocurriendo.
Es ahí donde la policía investigadora inicia su labor a fin de constatar los hechos que cuando son confirmados generan las detenciones procedentes, así como las medidas de prevención que tengan lugar ya sea en las colonias en general o particularmente en las escuelas, como es el caso.
Advirtió que tanto las investigaciones como los operativos van a continuar donde sea necesario y en el caso de las instituciones educativas, son procedentes incluso en universidades porque el delito que se persigue es el de posesión o venta de narcóticos, el cual se agrava cuando involucra menores, pero que por sí solo es un delito.