Denuncia el dirigente de la Asociación de Cimientos del Magisterio, Francisco Javier Flores Flores, que los delincuentes azotan afuera de los planteles de primaria y secundaria del oriente de la ciudad especialmente, asaltando a maestros y alumnos y generando un clima de inseguridad, por lo que demanda mayor vigilancia por parte de las corporaciones policíacas.

En tal sentido, dijo a El Heraldo que el gremio magisterial acude con intranquilidad a cumplir con sus labores, además de que los niños también son presa fácil de los delincuentes tipo tumbador que están cerca de las secundarias y primarias, tales como en la 33 de Ojocaliente 3 y la de Villas de Nuestra Señora de la Asunción, donde prácticamente los padres tienen que acompañar a sus hijos hasta la puerta de la escuela.

“Sobre todo en el nivel de educación media es donde se presenta más este problema y también en algunas primarias. Por ejemplo en el Ojocaliente 3 en la Escuela ‘Humberto Ramírez Díaz’, y en Villas por las inmediaciones de la Escuela ‘Raquel Celestino Salazar’, el ambiente está muy pesado y la autoridad no está haciendo nada”.

Flores Flores comentó que en lo que va del año, su agrupación se ha enterado de cuando menos 40 casos entre escuelas y docentes que han sido víctimas de robo a la salida de los planteles o en el trayecto de los mismos.

A pesar de esta situación, lamentó que la autoridad no aplique acciones para inhibir a los delincuentes. “Los policías deberían de estar avocados a hacer rondines para que los delincuentes no cometan sus fechorías, tal parece que ellos los conocen, saben dónde viven, saben dónde se llevan los celulares que se roban y nos hace pensar mal de la policía”.

Ante ello, el dirigente de Cimientos del Magisterio apuntó que seguirán exigiendo a la autoridad que cumpla con su función, toda vez que de nada sirve que en las colonias los ciudadanos detengan a los delincuentes, “si a la autoridad se le está pagando un sueldo muy bueno para que cumpla con esa encomienda y no la está desempeñando”, finalizó.