José María León Lara

Desde que Andrés Manuel López Obrador ganó la elección presidencial, parecería que es precisamente él quien dictamina la directriz a seguir por los medios de comunicación; pues todo aquello que dice, que hace o con quien se reúne, se convierte en nota de primera plana.
Obviamente, este comportamiento por parte de la prensa, encuentra su razón de ser en algo que se repite de manera histórica cada cambio de administración; sin embargo, es importante reconocer el fenómeno que representa el virtual presidente electo.
Sin embargo, inclusive resulta absurdo que el lenguaje utilizado por la prensa, al hacer uso del tiempo presente en vez del futuro; como dando por hecho que ya es él, quien tiene el poder del ejecutivo en sus manos Recordemos las visitas de los representantes de los gobiernos de Estados Unidos y de Canadá respectivamente.
El hecho de que se reunieran con el Presidente Peña Nieto, pasó notablemente a un segundo plano, pareciendo que ya ha perdido por completo el reflector público y eso que aún le restan poco más de cuatro meses de mandato.
Regresando al tema de cómo Andrés Manuel, tiene hipnotizado a buena parte del país, resulta de por más curioso que no hubiese tanta réplica sobre el tema de la posible desaparición de las delegaciones federales en los estados.
A primera vista, lo propuesto por el Gobierno electo deja ver lo que pudiera llegar a ser una gran idea, misma que representaría un monumental ahorro para el erario público.
Para esto, vale la pena recordar lo que es una delegación federal. Se trata de la representación de las dependencias federales en los estados; con la finalidad de coadyuvar con la relación de las entidades federativas con la Federación, respetando siempre el pacto federal.
A pesar de lo romántica que se escucha la definición anterior, lo cierto es que los múltiples cambios políticos de los últimos 30 años; los delegados han pasado de ser un contrapeso al poder de los gobernadores, a ser completamente ignorados; perdiendo todo sentido de existencia.
Entonces ¿es una buena idea desaparecerlos? La respuesta es sí. Aunque ese sí, es ambivalente, por las repercusiones que pudieran llegar a presentarse. Esto derivado de la contrapropuesta a la misma, es decir, la creación de los coordinadores estatales de programas sociales, que en otras palabras serían Súper Delegados.
Estamos hablando de un representante directo del presidente en cada estado, mismo que tendría un gran poder tanto legal como, de hecho, eclipsando en la práctica el poder y el campo de acción del gobernador del estado.
Cierto es que el federalismo per sé, nunca ha funcionado en este país… pero con estas nuevas medidas podríamos regresar a un sistema central, y esta vez sería más poderoso que nunca.