Con una diferencia de hasta 41 puntos, los de Golden State vuelven a tomar la ventaja en la serie contra Houston con 2 victorias a una, y a falta del siguiente juego que también es en California, los campeones de la NBA dan un salto importante por otro campeonato.
Una noche tranquila se vivió en el Oracle Arena en el tercer juego de la final del Oeste en el baloncesto americano, con un marcador final de 126-85 los actuales campeones de conferencia y de la NBA dan un golpe anímico fuerte para tratar de entrar a su cuarta final consecutiva.
En el primer cuarto, los Warriors lograron una ventaja de 9 puntos, misma que aumentó a 11 unidades al término del segundo periodo, y a pesar de tener una buena ventaja, ambos equipos no esperaban que al final fuera una masacre para los texanos.
Conforme pasaba el tiempo, los Warriors seguían imponiendo su estilo y juego en la duela; en el tercer cuarto el marcador ya estaba muy a favor de la causa guerrera con una ventaja de 21 puntos, sentenciando prácticamente el encuentro.
Ya en el último asalto de este tercer juego, los Rockets tiraron completamente el partido y se dedicaron a pensar en el cuarto duelo que se jugará mañana, mientras que los de Golden State, disfrutaban del momento al encestar cada oportunidad que tenían, llegando así a culminar el partido con una ventaja escandalosa de más de 40 puntos.
Lo que muchos esperaban se hizo presente en este duelo, Stephen Curry volvió a liderar la estadística de puntajes con 35 puntos, y es que el nacido en Akron al volver de su lesión, no pudo demostrar su calidad a diferencia de finales pasadas en donde era el héroe de la noche.
Del mismo modo, Kevin Durant obtuvo 25 puntos en un partido intenso, mientras que Draymond Green se llevó las palmas en cuanto al juego defensivo ya que el 23 de Warriors hizo un total de 19 rebotes, siendo el único doble doble del partido que complementó con 10 puntos.

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