La Cofepris alertó a las personas sobre los productos CAPSLIM, que se publicitan como suplemento alimenticio para bajar de peso y talla; lo hizo desde diciembre del 2014 y a la fecha las presentaciones carecen de registro sanitario, de ahí que nuevamente, la dependencia federal emitió la advertencia.

El director de Regulación Sanitaria del ISSEA, Octavio Jiménez Macías, refirió que los productos son comercializados ilegalmente a través de Internet, vía telefónica, en departamentos y casas habitación mediante lonas y publicidad diversa, ostentándose como suplemento alimenticio sin contar con información de sus centros de distribución y sucursales.

Los productos con leyendas terapéuticas, preventivas y rehabilitatorias requieren de un registro sanitario emitido por la Cofepris, y demostrar con estudios su calidad, seguridad y eficacia. Pero los productos CAPSLIM carecen de registro sanitario, por lo que no pueden ser publicitados ni comercializados.

A partir de la publicación de la alerta en 2014, se ha continuado con la vigilancia sanitaria realizando visitas de verificación a diversos establecimientos dedicados a la distribución y venta de suplementos alimenticios.

Recientemente se ha asegurado material de empaque (cajas), trípticos, lonas y folletos publicitarios alusivos a los productos CAPSLIM.

Se recomienda a la población no adquirir, ni consumir este tipo de productos, ya que pueden generar un riesgo a la salud; y en caso de haberlo adquirido o consumido, favor de notificar a la Cofepris al teléfono 01 800 033 50 50, o al ISSEA a los teléfonos 910 79 66 y 9 10 79 00 extensión 7365.

No deben sustituirse tratamientos médicos por este tipo de productos, y se debe consultar a profesionales de la salud.

Continuarán las acciones de vigilancia para evitar la venta de productos que puedan representar un riesgo a la población, a través de la clausura de establecimientos que los distribuyan o comercialicen, asegurando los productos ilegales así como imponiendo las sanciones administrativas que resulten procedentes, que pueden superar el millón de pesos por infringir la regulación sanitaria vigente.