Vuelve a la TV

CDMX.- Treinta años después de haber protagonizado la telenovela Teresa, la mexicana Salma Hayek siente que cierra un círculo al volver a la pantalla chica nacional con la serie Monarca, ahora no como novata, sino como una figura colmada de experiencia.
«Tengo la sensación de que me fui y aprendí mucho, mucho, mucho. De triunfos y fracasos. Siento que vuelvo a hacer televisión en México, no como actriz, sino como productora, pero que vuelvo a hacer drama.
«Aunque más que una telenovela siento que esto es la evolución de las telenovelas. Está la buena, el malo, la víctima, vemos el melodrama, pero sofisticado, elegante. Eso es muy bonito», dijo, feliz, la nominada al Óscar en entrevista.
Su producción para Netflix sobre los Carranza, una multimillonaria familia que se dedica al negocio tequilero, no es un ejercicio de reconexión con sus raíces, porque, aseguró, jamás las ha perdido aunque vive a caballo entre París, Londres y Los Ángeles.
«No me siento desconectada. Siempre que vengo conozco nueva gente, veo cosas nuevas, pero no me siento extraña en mi propio país. Eso nunca lo he sentido», subrayó.
En cuanto a lo histriónico, la veracruzana de 53 años admitió ser la excepción a esa regla no escrita en Hollywood en que las mujeres de determinada edad comienzan a ser relegadas a papeles secundarios.
«Es el mejor momento de mi carrera como actriz. Yo nunca traté de seguir las reglas, entonces no tengo por qué ser parte de ellas».
El próximo año, por ejemplo, será la protagonista de Like a Boss, una comedia de Miguel Arteta; y de The Hitman’s Wife Bodyguard, al lado de Ryan Reynolds, Samuel L. Jackson y Morgan Freeman.
La joya de la corona es Los Eternos, proyecto del Universo Marvel en el que se convertirá en superheroína con el personaje de Ajak, «un alien de otro planeta», y compartirá pantalla con Angelina Jolie.

LA TRAMA DE MONARCA

La fortuna de los Carranza se cuenta por varios miles de millones de dólares: gracias a Grupo Monarca, tienen una tequilera centenaria, cadena de hoteles, una constructora y mucha influencia política.
También están envueltos en un intenso drama que provocará que Monarca, la serie producida por Salma Hayek, sea un juego de ajedrez de poder y un desfile de intrigas entre haciendas agaveras.
El patriarca, cansado de llevar la empresa y haber cedido a malos manejos, decide ofrecerle el control del imperio a Ana María (Irene Azuela), quien huyó a EU para alejarse de su familia, un nido de serpientes.
El hijo mayor, Joaquín (Juan Manuel Bernal), experto en corruptelas y transas, cree que el trono sólo le pertenece a él. Y el menor, Andrés (Osvaldo Benavides), quien habita un universo de falsedad, querrá su tajo.
Esos son los elementos con los que se encontrará el espectador a partir de este viernes 13 de septiembre, que estrene la producción por Netflix. (Mario Abner Colina/Agencia Reforma)

ASÍ LO DIJO
«Monarca es un espejo de la realidad, no un cuento de fantasía donde se trata de poner un mundo mejor o más oscuro de lo que es».
Osvaldo Benavides, actor