Natalia Girón
Agencia Reforma

Para la familia Zapata las campañas electorales son, desde hace años, sinónimo de promesas rotas y también de corrupción, pues los políticos las aprovechan para condicionar apoyos y en su Colonia lo mismo ofrecen dinero que despensas.
“Sí ha habido y sí conozco gente que lo han hecho, que viene y te dice ‘ándele vote por tal partido y le doy 200 pesos’. Eso siempre pasa”, menciona Perla Gómez, madre de familia.
En la última semana ha visto a simpatizantes del PRD y el PRI cerca de su domicilio, prometiendo tarjetas mientras que a algunos vecinos, que son beneficiarios de becas, los han amenazado con quitárselas si no acuden a mítines.
Por fortuna, dice, ella continúa en Prospera sin necesidad de ser “acarreada”, lo cual le sirve para gastos médicos al no contar con seguro social, pues padece de hipertensión y su esposo de diabetes.
Perla piensa que los candidatos de contiendas anteriores han tenido las mismas propuestas y nada ha cambiado, como en el tema de seguridad.
“Dicen que no pasa nada, que no somos focos rojos, que no hay inseguridad, pues sí, porque no viven aquí”.
Su esposo Rodrigo Zapata, considera que la violencia no terminará hasta que existan oportunidades de trabajo tanto para jóvenes como adultos mayores o apoyos para quienes, como él, son trabajadores eventuales en proyectos de construcción.
“Sigue día a día, ve del diario cuánta muerte, cuántos decapitados, destrozados, parece que somos animalitos”, expresa.
Además de mayor elementos en la Policía y el aumento de condenas, Rodrigo cree que es necesario terminar con la corrupción que existe en todos los niveles.
“Yo digo que todas las instituciones tienen un valor y todo se vende. Todo es un negocio y así se maneja”, dice.
Sin embargo, asegura, su voto no tiene precio.
Arturo, su hijo, quien votará por primera vez, concuerda con sus padres, cree que no sirve de nada denunciar los delitos electorales, pero confía en que acudir a las urnas es lo correcto.

ASÍ LO DIJO
“Sí, a lo mejor se me han hecho medio malos o piñatas los candidatos de todo, bueno de Jefes y a la Presidencia, pero de algo ha de servir mi voto a la persona que siento que es la mejor”.
Arturo, estudiante.