Salvador Rodríguez López

Cada vez que se aproxima el día de las elecciones surgen los grupos que están a favor y en contra de ir a votar. Unos tienen motivos para hacerlo y otros para abstenerse, lo que en términos claros es un derecho que le asiste a los ciudadanos de ir o no ir a las casillas, sin embargo en una democracia es importante consumarlo, porque sólo así se tendrá gobernantes y representantes ante las cámaras y los cabildos que sean designados por la mayoría de los habitantes.
Entre los argumentos que hay para cumplirlo está que cada voto es primordial a la hora de hacer la suma total, lo que puede hacer la diferencia en una elección; que se debe votar por quienes se considere que son los idóneos para ocupar los cargos, al reflejar valores y principios que se identifica con el elector; analizar si el que se elige podrá cumplir los compromisos que asume en materia económica, de empleo, educación, salud, cultura y recreación; entre otros temas; reflexionar lo importante que es vivir en un país donde existe total libertad de votar, algo que en otros lugares no es posible debido a las dictaduras, a los gobiernos monárquicos o clasistas, y ante todo que la voz, reflejada en el voto, deja patente el interés de hacer posible que se amplíe el clima de tolerancia y respeto entre todos los que habitan en cada sitio.
A un mes de que tenga lugar el procedimiento electivo hay un número importante de residentes que no han decidido por quien van a votar, lo que entre otras causas se debe a que no le han puesto mucha atención a las campañas, por lo que sólo tienen datos superficiales de los planteamientos que presentan los candidatos.
Se percibe que hay poco conocimiento social de cuáles son los límites de los tres distritos electorales federales y de los 18 distritos locales a diputados, por lo que difícilmente pueden distinguir qué ofrece cada uno de los aspirantes, lo que lleva a considerar que votarán por adherencia a un partido, por la relación que tienen con alguno de los candidatos, o por querer diferenciarse de los demás, lo que puede hacer o de plano no acudir.
Hay un ejercicio muy sencillo que se puede hacer entre los amigos, conocidos o compañeros de trabajo: pregunte a qué distrito (federal y local) pertenece cada uno, que le mencione los partidos que participan y a qué coaliciones están integrados, y los nombres de dos o más candidatos al mismo puesto.
Además, que indique cuáles son las propuestas que ha hecho el candidato o la candidata de su preferencia, algo que es fundamental, porque al tener conocimiento de su plan de trabajo significa que existe empatía con el ciudadano y por lo mismo votará con pleno conocimiento de causa.
Votar por costumbre es dejar pasar la oportunidad de reflexionar sobre el derecho cívico que tienen todos los mexicanos, de manifestar de manera pública e independiente cuál es su voluntad política, por lo que es necesario interiorizarse de las elecciones que están a la vista.
En los comicios del uno de julio el segmento de los jóvenes es el más codiciado por los partidos, al ser el más numeroso, por lo que parte de las manifestaciones de campaña van dirigidas hacia ellos, sólo que se hacen llegar ante grupos reducidos, por lo que bien harían los pretendientes en aplicar alguna fórmula que les permita llegar al mayor número. Quedan poco más de cuatro semanas para ello, en que puedan cambiar el estereotipo de que a los jóvenes no les interesa los acontecimientos sociales, cuando pueden convertirse en el motor que impulse las elecciones.
Sobre este mismo punto es básico que más allá del mensaje del o los candidatos, se escuche a los jóvenes, que exista micrófono disponible para que expresen opiniones, sugerencias e inconformidades, lo que indudablemente enriquecerá el plan de trabajo de quienes aspiran a representar a la sociedad.
Es un auditorio que debe alentarse y hacerlo partícipe de un proceso en que el pueblo, el elector, el ciudadano, sepa que es el centro de la actividad político-comicial.

ABERRACIÓN
Por enésima ocasión el director del ISSSSPEA, Arturo González Estrada, les recuerda a los jubilados y pensionados del gobierno del estado y los municipios que no pueden trabajar en este tipo de administración pública, ya que al hacerlo se les suspende el pago de su jubilación o pensión.
Por su parte, la diputación local promete que se modificará la ley para eliminar esta prohibición, algo que hicieron otras legislaturas y como tantos otros compromisos fueron de humo.
Es una cuestión que surge periódicamente y que siempre encuentra explicaciones de la parte patronal para esquivar un derecho elemental que tiene todo ser humano de mejorar su nivel de vida. Arturo González Estrada declaró que “es un asunto que debe discutirse y en su momento, modificarse la ley, para que pueda desempeñarse en otro empleo, y conservar su pensión”.
El problema está en que él ha tenido varias oportunidades para hacerlo. Ha sido tres veces diputado por el Partido Acción Nacional y en una de ellas líder del Congreso, por lo que si no lo hizo es porque le valió tres cacahuates las condiciones en que sobreviven varios de los pensionados por el ISSSSPEA, algunos que no llega ni siquiera a un salario mínimo.
Afirmó que de acuerdo al artículo 59 de ley que rige al Instituto, un jubilado o pensionado únicamente puede trabajar como eventual o por honorarios, pero antes tiene que solicitar la suspensión de su pensión por el tiempo que dure su labor.
En virtud de la rigidez que priva sobre ese particular, la diputada priísta Citlalli Rodríguez González, ofreció que presentará una iniciativa de reformas a la Ley del ISSSSPEA para que en caso de ser contratados puedan seguir percibiendo sus alcances económicos.
Explicó la legisladora que en las actuales condiciones, quien se encuentre trabajando y es pensionado por el Instituto, tendrá que regresar el monto de las pensiones que recibió, con recargos, lo que “es inconcebible”, dijo, ya que se le despoja de la oportunidad de elevar sus condiciones de vida y de su familia.
El compromiso de Rodríguez González es proponer la modificación a la ley, no obstante hay que destacar que está a cinco meses y medio de concluir su comisión y que aún cuando lo haga deberá contar con la aprobación de la bancada del PAN y de su apéndice, que al ser mayoría pueden apoyar o rechazar la iniciativa.
Es evidente lo absurdo de esta situación, que sólo se aplica a los de abajo, porque tratándose de pensionados de alto nivel, como los ex presidentes de la República, ex secretarios de Estado, actuales senadores y diputados federales, inclusive diputados locales y regidores, que pueden estar pensionados y al mismo tiempo recibir un ingreso muy jugoso por sus actividades.

ABSUELTOS
Lo importante que puede significar la palabra “absuelto” para una persona que ha sido acusada de todo lo imaginable y al final del día no sólo demostró que es inocente sino tuvieron que restituirle sus derechos laborales, algo que se vio obligado a hacer el Ayuntamiento de Aguascalientes con varios trabajadores de la Pensión Municipal. Fue un caso muy publicitado al destituir a 14 trabajadores, acusados de sustraer piezas de los vehículos que estaban bajo resguardo, pero después se retractó con siete de ellos al no comprobarles un ilícito, aunque su regreso no fue a la Pensión sino a otra área. Ahora se entiende el porqué el gobierno capitalino tiene tantos pleitos con ex trabajadores al grado que este año ha reservado 18 millones para el pago de los asuntos que pierda en los tribunales.