Victor Hugo Juarez Herrera 
Agencia Reforma

CDMX.- Guiados por el objetivo de obtener más ingresos, mayor independencia y flexibilidad, los conductores de Uber en América Latina y, en particular, en México, viven distintos grados de incertidumbre con respecto a dicha ocupación, revela un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la plataforma, publicado a finales del año pasado.

El caso de México, donde la aplicación opera en 44 ciudades (siendo el segundo con mayor presencia, detrás de Brasil), resulta emblemático por ser el país donde una mayoría de los conductores utiliza la plataforma con más regularidad, por delante de Brasil, Colombia y Chile.

En cuanto a estabilidad financiera, previsiones hacia el futuro y hasta en la propiedad del vehículo en el que trabajan, los mexicanos destacaron.

«La mayoría de los CU (conductores Uber) son económicamente vulnerables, aunque tienen confianza en sus capacidades financieras. Los CU reportaron sentirse seguros de que podrían superar cualquier problema financiero que enfrenten.

«En Colombia y Chile, casi siete de cada 10 respondieron positivamente (68 y 67 por ciento, respectivamente), mientras que en México y Brasil lo hicieron el 59% y el 53%, respectivamente», señala uno de los resultados.

Según el estudio, sólo podría considerarse a 8 por ciento de los conductores como «financieramente seguros»; en México, esto corresponde a 8.7 por ciento, mientras que 54.7 por ciento se consideraron «financieramente inseguros».

En toda la región, el perfil del conductor de Uber es prácticamente el mismo: «hombres (94%) en edad de trabajar (25-54 años, 83 por ciento), con un promedio de 37.7 años (…) la mayoría casados o conviven (65 por ciento) y el tamaño promedio de su hogar es de 3.6 integrantes».

Sin embargo, los mexicanos destacan, además del número de horas trabajadas por semana (18 por ciento que la ocupa 40 o más horas a la semana), por la proporción de conductores que dependen de un empleador para operar.

México tiene la menor proporción de conductores que son propietarios de los automóviles (48.1 por ciento), y tiene la más alta de propiedad del vehículo por parte de un empleador (19.5 por ciento), el doble del país que Colombia, con 9.5 por ciento.

«En Colombia, Chile y Brasil, la proporción fue relativamente pequeña (4, 1 y 0 por ciento, respectivamente)», indica el documento.

Así, aunque la plataforma fue factor de apertura de cuentas bancarias de los conductores, los mexicanos reportaron la mayor disposición a mantener ahorros en efectivo.