CDMX (EL UNIVERSAL).- Morrissey demostró en su participación en el Vive Latino que, si la gente lo quiere ver, tiene que ser bajo sus términos.
Aunque ya se había anunciado que durante su show no se vendería carne -es un fiel luchador en contra de la explotación animal y vegano desde hace décadas- el músico británico hizo que todos acataran su orden y nadie se opuso con tal de verle y escucharle.No hubo carne por tres horas (de las 19:00 a las 22:00 horas), pero lo que sí hubo (y en abundancia) fue miles y miles de cigarros, litros y litros de cervezas.
Cualquier cosa fue válida con tal de escuchar al intérprete que hace cinco años canceló su participación en este festival por problemas de salud.
Es esta ocasión en ningún momento se le observó enfermo, débil o algún rastro de que ese cuerpo sobre la tarima tenga más de 70 años.
Cual caballero inglés, el músico llegó puntual a su cita: cuando el reloj marcó las 20:00 horas los primeros acordes sonaron, se trataba de “You’ll be gone”, cuya melodía fue acompañada por unos visuales en los que se apreciaba a un Morrissey en su juventud.
El cantante lucía como un ángel negro, traje, saco y corbata de este color que contrastaban con su camisa blanca.
El efecto de su voz, sus movimientos y su apariencia resultaban hipnóticos para los fans a quienes por más de 70 minutos no les importaron empujones, gritos de damas y en algunos casos poca o nula visibilidad para aquellos que se encontraban al fondo.
Todos se movían, emocionaban y cantaban con canciones como “The last of the famous international”, “How soon is now?” y “I wish you lonely”.
Muchos de los presentes iban a escuchar sus temas más conocidos como “First of the gang to die”, pero Morrissey mezcló éstos con otros cuyas temáticas son de suma importancia para él, tales como “The bullfighter dies”, en la cual habla sobre la fiesta taurina, la cual repudia.
También estuvo presente “Who will protect us from the police?”, en la cual habla acerca del abuso policial.
“Estoy muy feliz de estar aquí con ustedes”, fueron unas de las pocas palabras que dirigió durante su show al público.
Eso no impidió que en algunas de sus canciones el intérprete mezclara algunas palabras en español como cuando cantó “World peace is none of your business”, en la cual incluyó efectivamente pequeñas frases en español.
Lo mismo sucedió en el tema “Everyday is like a sunday”, en donde cantó “dime cuándo, cuándo, cuándo… es domingo”.
Antes de terminar su recital y agradecer a su público mexicano, Morrissey interpretó “Jacky’s only happy when she’s up on the stage” y “Judy is a punk”.