Vive festejo de ensueño

A la edad de quince años arribó María Magdalena Díaz Olivares, quien en agradecimiento a Dios por los dones recibidos, se hizo presente en la iglesia del Señor del Encino.
En sus oraciones fue acompañada por sus padres, Verónica Olivares Castillo y Alfonso Díaz, así como de sus padrinos y demás seres queridos que acudieron con ella al recinto sagrado.
Concluida la ceremonia eucarística, protagonizó una emotiva e inolvidable celebración, que reunió a sus invitados más allegados, de quienes recibió numerosas muestras de cariño y felicitación.