Salvador Rodríguez López

Además de que es lo más recomendable, la experiencia impone captar inversiones de diverso índole y no solo de un ámbito, lo que permitirá afrontar y resistir cualquier eventualidad con un mínimo de daños a la economía y el empleo.
En la reciente Cumbre Nacional de la industria automotriz, que tuvo lugar en Aguascalientes, se resaltó que hay reglas claras y seguras para este sector, al llegarse a un acuerdo entre México, Canadá y Estados Unidos para la fabricación y producción en los tres países y el pago de 16 dólares por hora en mano de obra, de lo que México queda en libertad de hacerlo en menor proporción.
En estas condiciones, las empresas del ramo continuarán con los procesos de afianzamiento y expansión para beneficio de los habitantes de cada lugar y como parte de una de las principales fortalezas de la región, al registrar más de un millón de empleos.
La cuestión radica en que de la misma manera que el presidente de Estados Unidos tuvo bajo amenaza a la industria automotriz de México y Canadá, por más de año y medio, al promover una serie de incentivos fiscales a quienes cambiaran sus plantas a EU, o crearan filiales sólo en este país, en cualquier momento puede revivir el amago y hasta cumplirlo, alegando que lo hace por “seguridad nacional”.
Aunque en este tiempo las firmas reiteraron su compromiso con México y sólo una cedió ante las presiones, al cancelar la inversión de una armadora en San Luis Potosí, de cualquier manera hubo desasosiego por lo que pudiera ocurrir en cada uno de los estados donde hay este tipo de empresas.
La enseñanza que vivió Aguascalientes en la década de los 80 del siglo pasado, al irse un número importante de maquiladoras de la industria textil, debería de tenerse en cuenta. Fue una etapa aciaga para miles de jefes de familia que se quedaron sin empleo, y una parte ni siquiera recibió el finiquito correspondiente, puesto que el terreno en donde estaba la fábrica y las pocas máquinas que dejaron, presuntamente se venderían para proceder a la liquidación, bienes que dirigentes sindicales hicieron “perdedizos”.
De igual manera, en esa década comenzó la reducción del empleo en los Talleres Ferrocarrileros – que por casi un siglo fue el soporte de la economía local- y que finalmente cerró sus puertas en 1999, pero si no hubo un colapso económico de la ciudad fue gracias a que desde 1982 ya operaba la primera planta Nissan, por lo que en gran medida se convirtió en el principal sostén económico y de trabajo.
Es innegable que en estos momentos ni quien se acuerde de aquellos sucesos, ya que por ahora lo importante son los casi 50 mil empleos que dependen de la industria automotriz, sin considerar otras cuestiones, mismas que debería reflexionarse para que la inversión nacional y extranjera sea en varias ramas.
Pluralizar la producción tendría que ser la meta de las autoridades y una manera de lograrlo es ofrecer incentivos a quienes deseen traer su capital, lo que a más de ampliar las oportunidades laborales será el espacio que se requiere para atender cualquier eventualidad.
Ojalá que se tenga presente cada lección que da la historia y se ponga en práctica los mecanismos necesarios para que se evite la amarga experiencia de Detroit, la ciudad estadounidense del estado de Michigan, considerada como la capital mundial de la industria automotriz. En 2009 los fabricantes de vehículos cayeron en quiebra y de la cual salieron sólo cuando el gobierno del presidente Barack Obama ordenó el rescate financiero por 89,000 millones de dólares, de lo que hoy es apenas recuerdo en las armadoras, pero no para los habitantes de esa localidad, que siguen viviendo las secuelas que dejó la recesión, lo que ha obligado los últimos años a imponer medidas extremas para reencauzar las finanzas públicas y que inevitablemente se refleja en la economía de los negocios.

IMITACIÓN TRUMPIANA
Mientras se finge que se escucha el reclamo social, la decisión ha sido tomada, por lo que la construcción del paso a desnivel en el segundo anillo de circunvalación y antiguo camino a San Ignacio va porque va.
Los vecinos y comerciantes del sector de oponen a esa obra, al considerarla innecesaria, que de llevarse a cabo destruirá su entorno, obligará al derribo de los árboles y que se vayan a la ruina los negocios y un número elevado de empleos
Aún cuando no hay una respuesta de las autoridades sobre la petición que le hicieron para que cancele el programa, ya la dio como un hecho el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Luis Francisco Romero David, en su calidad de vocero oficioso gubernamental en esta materia.
Aseguró que ya se hizo la licitación de la obra, que tendrá una inversión de 110 millones de pesos y fue ganada por una constructora local, con lo que prácticamente se cierran los canales de diálogo con los inconformes, que podrán tener argumentos sólidos pero no válidos para quien ya dispuso que se haga.
Aunque no hay una fecha para el arranque de los trabajos, Romero David reiteró que “el desarrollo de la infraestructura continúa en firme”, al asegurar que “las dudas vecinales se están disipando y favoreciendo los acuerdos” y que si no comenzó el 2 de noviembre, como estaba previsto, fue para “lograr consensos y sensibilizar a la población que finalmente resultará beneficiada con el mismo”.
Hizo hincapié que la construcción de pasos a desnivel lleva la finalidad de consolidar el segundo anillo de circunvalación como un circuito de flujo continuo, por lo que en función del desarrollo de ese lugar, “el crucero se vuelve un punto estratégico para la conexión de la avenida Aguascalientes con los fraccionamientos y el desarrollo de servicios que se han generado en ese sector”.
Contrario a esa postura, los discrepantes insisten que el paso a desnivel les traerá más pérdidas que beneficios, ya que es un área con negocios consolidados y que tienen muchos años de operar, mientras que los residentes no le ven algo favorable para su transitar diario, en cambio hacerlo afectará el medio ambiente con la pérdida de árboles y una percusión muy severa a la economía y la vida social.
Aquí se aplica la misma lógica de Trump, que le guste o no a millones de estadounidenses y mexicanos llevará a cabo la construcción del muro en la frontera entre México y Estados Unidos y si es necesario recurrirá a la guardia nacional e incluso al ejército para aplazar las protestas, lo que aquí no hace falta que se emplee esas medidas, bastará con enviar un grupo de policías antimotines para que a base de macanazos y detenciones termine con el movimiento social.

DEMASIADO TARDOS
A más de un mes que empezó a brotar las aguas negras de la alcantarilla en la esquina de la avenida Adolfo López Mateos y Josefa Ortiz de Domínguez, la concesionaria Veolia no ha logrado reparar la fuga, por lo que el olor fétido llega a más de una cuadra debido al arrastre del líquido que hacen los vehículos en su paso por el lugar, lo que también da margen para que algunos conductores “traviesos” salpiquen a otros y a los transeúntes. Aunque se quisiera ser indulgente con la compañía francomexicana, sus actitudes impiden hacerlo, y más porque resulta incomprensible que un lugar tan transitado y en plena zona centro de la ciudad esté por semanas en esas condiciones, lo que también es responsabilidad de CCAPAMA que, presumiblemente, está para vigilar que la empresa cumpla sus obligaciones y de no hacerlo la propia dependencia municipal tiene personal para llevar a cabo los trabajos, pero de ambas no se hace una.