Hipertensión, gastritis y cefalea son los principales padecimientos asociados con la violencia intrafamiliar; enfermedades que actualmente ya ocupan el tercer lugar en demanda de atención en la Delegación Estatal del IMSS.

Virginia Esparza Esparza, coordinadora de Trabajo Social, destacó el hecho de que estas enfermedades se suman a otros efectos en la salud mental de la familia, principalmente de las mujeres quienes pierden calidad y expectativa de vida.

Conforme datos captados durante las consultas de medicina familiar y de especialidades, los grupos con mayor índice de victimización son mujeres, niños y adultos mayores, por falta de atención, abandono, abuso psicológico, verbal y agresión física. Sobresale el primero con siete de cada 10 mujeres entre 15 a 49 años de edad, que reportan por lo menos un evento violento en su vida.

“Estudios realizados por el IMSS refieren que la violencia intrafamiliar resta a la mujer un promedio de 10 a 15 años de vida, pues afecta directamente su estado general de salud, principalmente la reproductiva y emocional”.

Tras explicar que el 90% de las enfermedades son psicosomáticas, los médicos detallaron que en el caso de la violencia al interior de los hogares, quienes la sufren pueden manifestar ansiedad, depresión e incluso degenerar en algunos tipos de cáncer.

Para el efecto, el IMSS exhortó a las personas que enfrentan cualquier tipo, modalidad o nivel de violencia en su familia, a que acudan con su médico familiar o a los módulos de Trabajo Social instalados en las 10 Unidades de Medicina Familiar (UMF) y los dos Hospitales Generales de Zona (HGZ) del estado.