Hipertensión, gastritis y cefalea son los principales padecimientos asociados con la violencia intrafamiliar, además de que son enfermedades que actualmente ya ocupan el tercer lugar en demanda de atención en la delegación estatal del IMSS.
El jefe de prestaciones médicas, Alfonso Martínez Hernández, refirió según información proporcionada por la Coordinación de Trabajo Social, destaca el hecho de que estas enfermedades se suman a otros efectos en la salud mental de la familia, principalmente de las mujeres que pierden calidad y expectativa de vida.
De acuerdo a algunos datos capturados durante las consultas de medicina familiar y de especialidades, los grupos con mayor índice de victimación son mujeres, niños y adultos mayores, por falta de atención, abandono, abuso psicológico, verbal y agresión física. Sobresale el primero con 7 de cada 10 mujeres de entre 15 a 49 años de edad, que reportan por lo menos un evento violento en su vida.
La violencia intrafamiliar resta a la mujer un promedio de 10 a 15 años de vida, pues afecta directamente su estado general de salud, principalmente la reproductiva y emocional.
Además, en el caso de la violencia al interior de los hogares, quienes la sufren pueden manifestar ansiedad, depresión e incluso degenerar en algunos tipos de cáncer.
Para el efecto, exhortó a las personas que enfrentan cualquier tipo, modalidad o nivel de violencia en su familia, a que acudan con su médico familiar o a los módulos de Trabajo Social de las Unidades de Medicina Familiar y Hospitales Generales de Zona.
Reconoció que muchas veces la familia no da la importancia que tienen estas conductas, pese a que está de por medio la calidad de vida y bienestar de la persona.
Por tanto, es necesario que reciban la orientación necesaria y en su caso, la atención médica requerida.

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