Tener el colesterol alto, obesidad y diabetes, entre otros factores, pueden predisponer al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, pero también la depresión y el estrés pueden ser determinantes, advirtió la cardióloga rusa, Sophia Shulkina.
“Con la depresión y el estrés sucede una expulsión de hormonas que eleva el ritmo cardiaco. Se eleva la presión arterial y la sangre se hace espesa, lo que pone en riesgo la salud”, afirmó Shulkina, quien visitó México para impartir la conferencia Políticas Públicas para Enfrentar los Riesgos Cardiovasculares en Rusia y México.
La experta precisó que tener niveles altos de colesterol en la sangre es el factor principal en el desarrollo de males cardiovasculares.
“Por eso es importante lograr que los pacientes que ya tuvieron un infarto lleguen a un nivel bajo de colesterol”, indicó en entrevista.
El tabaquismo y la hipertensión son otros factores de riesgo que deben considerarse, agregó.
La experta aseguró que uno de los problemas, tanto en Rusia como en México, es la carencia de cardiólogos.
Comentó que desde 2015, en Rusia, se han implantado tres estrategias que buscan reducir la mortalidad por males cardiovasculares.
La primera consiste en concientizar a la población sobre la importancia de que tengan un estilo de vida saludable. La segunda, en identificar a personas que están en riesgo y no han sido diagnosticadas. La tercera, en proporcionar el tratamiento adecuado a los enfermos.
“Una realización de las estrategias juntas permitirá lograr buenos resultados. Se prevé que en 2025 éstos se estén dando”, comentó.