Fabiola Santiago
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El concierto con motivo del Mes del Amor y la Amistad, organizado por el Gobierno de la Ciudad de México, se llevó a cabo ayer como uno de los espectáculos musicales de su tipo con menos público en el Zócalo, en fechas recientes.
La fiesta reunió a Los Ángeles Azules, Celso Piña, Grupo Cañaveral y la Sonora Dinamita ante 40 mil personas (cifra de la Secretaría de Seguridad Pública). Una cifra lejana a los 125 mil asistentes de Timbiriche, 100 mil de Ricky Martin y 170 mil de Estamos Unidos Mexicanos, del segundo semestre de 2017.
Aunque al iniciar el show con la Sonora Dinamita, a las 17:00 horas, sólo una cuarta parte de la explanada estaba ocupada, ésta fue poblándose a lo largo de la tarde y la noche.
El vacío inicial propició que no sólo se acercaran personas ávidas de baile, sino también turistas y transeúntes que optaron por alegrar su tarde de domingo entre clásicos del cancionero nacional.
El arranque, sin embargo, fue lento. Aunque algunos bailaron con “La Boa” y “Mil Horas”, fueron pocos los que corearon “Qué Bello”.
Las manos se elevaron en el aire en “La Cadenita”, cuando la Sonora Dinamita anunció que grabarían ese momento para su próximo video.
Celso, con la “Cumbia Sampuesana”, devolvió el calor a la pista. Y Pato Machete se sumó para interpretar “Aunque no Sea Conmigo”.
Desde la Lagunilla hasta Xochimilco, así como Estados Unidos, Argentina y Canadá, personas de distintas procedencias continuaron llegando al Centro, que antes de iniciar el tercer grupo lucía ya más ocupada, pero no llena.
La mezcla de drama en las letras y júbilo en las notas de Grupo Cañaveral hizo eco en los presentes, quienes gozaron piezas como “No Te Voy a Perdonar” y “Hasta el Cielo Lloró”, cantando con sentimiento, sin perder el ritmo.
A grito de “¡Huipipí!”, Emir Pabón y su grupo se ganaron al Zócalo y alargaron su participación media hora más de lo agendado. El líder de la agrupación bajó a la orilla de la barrera de contención para interactuar con sus fans y, al final de su show, obsequió discos compactos que arrojó al aire.
Los Ángeles Azules cerraron como reyes absolutos. Desde “Entrega de Amor”, la familia Mejía Avante recibió una ovación.
En una orilla de la plaza, un grupo de más de 30 personas bailó “Mis Sentimientos” organizados en tres hileras, mientras las parejas seguían brotando.
“17 Años” dejó sin excusas a quienes hasta ese momento no se habían unido a la danza.
“¿Ya se cansaron?”, preguntaron los cantantes repetidamente, hasta acabar la fiesta con un público pequeño pero incansable, que los acompañó hasta cerca de las 23:30 horas.