Si alguien tiene seguro su puesto en el Salón de la Fama una vez que culmine su carrera, es Justin Verlander. El lanzador estrella de los Astros de Houston ha tenido una carrera impresionante en el mejor beisbol del mundo a lo largo de 15 temporadas, rompiendo récords y logrando números que han dejado su nombre escrito con letras de oro en la historia del diamante. Más de 200 victorias, más de 3,000 chocolates, primer jugador en la historia en llegar a 200 ponches en postemporada y un estilo dominante que suele ser garantía de éxito, son algunas de las credenciales que tiene Verlander, pero algo que no se le ha dado nunca es una victoria en Serie Mundial, cosa que intentará lograr hoy para darle el título a los Astros.
Con los Lions de Detroit en donde inició su carrera, Verlander tuvo tres participaciones en Serie Mundial, dos de ellas en el 2006 ante los Cardinals, mismas que perdió. Unos años más tarde regresó al Clásico de Otoño para volver a tener oportunidad de mostrar su talento en la instancia más importante, pero ahora fueron los Giants de San Francisco los que no tuvieron piedad al hacerle cinco carreras en tan solo cuatro entradas, siendo su peor salida. Ya con el equipo de Houston, en el 2017, año que ganaron la Serie Mundial, Verlander perdió uno de los encuentros mientras que en otro se fue sin decisión dejando el partido perdido, pero Houston logró darle la vuelta cerrando así cuatro derrotas en cinco apariciones hasta este año.
En el segundo juego ante los Nationals, Verlander tuvo un inicio dudoso que le costó carreras, al final aceptó cuatro rayitas y siete imparables en la derrota de Houston 12-3 que los ponía contra la pared y que fue la quinta derrota para Verlander en Serie Mundial, siendo una historia desastrosa cuando tiene acción en el Clásico de Otoño. La historia la quiere cambiar hoy Verlander cuando se mida ante Stephen Strasburg en el choque de lanzadores, una oportunidad inmejorable para uno de los mejores lanzadores de nuestra época de redimirse guiando a su equipo a su segundo título en tres años.