Noé García Gómez

Esta semana se dio una noticia latinoamericana de relevancia mundial, la toma de protesta el 10 de enero de Nicolás Maduro y desconocimiento de los diputados opositores de la Asamblea Nacional y proclamando a Juan Guaidó como presidente interino. A nivel diplomático hay tres bloques los que reconocen a Maduro (encabezados por Rusia y Bolivia) los que reconocen a Guaidó (encabezado por EUA y los estados adheridos a la OEA) y los neutrales que piden salida con diálogo (encabezados por México y la Unión Europea).

Las posturas en México como todo se da en un ambiente de polarización frenética, los que exigen al gobierno que desconozca a Maduro y  los que piden mantenerse al margen de un conflicto interno de un país invocando la Doctrina Estrada.

Los argumentos que observo en los que piden no intervención son; Maduro es un tirano que está dejando a Venezuela en ruinas, hay una oposición dividida y financiada por Estados Unidos, por lo que el desconocimiento de Maduro y proclamación de un presidente paralelo se podría considerar un golpe de estado. Por lo que trataré de abordar el soporte de los dos lados, el de la legalidad de Maduro y la legalidad de Guaidó.

El marco legal de la toma de protesta de Maduro lo soportan en que La Constitución venezolana establece en su artículo 231 que el candidato ganador de las elecciones “tomará posesión del cargo de Presidente o Presidenta de la República el 10 de enero del primer año de su período constitucional” dichas elecciones se realizaron en 2018 donde el candidato ganador fue Nicolás Maduro.

Recordemos que el periodo que cumplía era el de sustitución del fallecido Hugo Chávez, y dicho periodo fenecía en este 2019. Por eso la elección el año pasado y en pasados días la toma de protesta, para cumplir el primer periodo para el que fue electo.

La ilegalidad de la toma de protesta de Maduro y el marco legal de Juan Guaidó las trataré de resumir tomando un “hilo” de twitter de Jesús Lara @phenobarbital.

Tribunal Supremo Judicial  (TSJ) al convocar a una elección Constituyente en 20017, por lo que viola la Constitución de  la República Bolivariana de Venezuela (CRBC) asumiendo competencias legislativas, ya que la misma ley no autoriza esta facultad del Tribunal, la Constitución dice que tendría que someterse a referéndum para su aprobación, algo que nunca ocurrió. Además de que sigue en funciones la Asamblea Nacional electa con las reglas de la Constitución. (Aquí sucede algo interesante, existen dos poderes Legislativos la Asamblea Nacional, con mayoría de la oposición y la Asamblea Nacional Constituyente con mayoría de Maduro).

Una vez electa la Asamblea Nacional Constituyente, ésta  otorga facultades supra-constitucionales al Presidente Maduro además de que convoca a elecciones presidenciales. En dichas elecciones, son organizadas por Consejo Nacional Electoral (que sus integrantes tienen su periodo vencido pero siguen en el cargo) no se permiten observadores internacionales, la oposición no lleva candidato, se inscribe un candidato de una simulada oposición y Maduro triunfa con el 70% de los votos (con serias acusaciones a la empresa Smartmatic encargada de las máquinas recolectoras de votos), y con una abstención del 80%. Con lo anterior se desconoce la elección.

¿Cómo se proclama Juan Guaidó Presidente provisional? Este joven personaje presidía la Asamblea Nacional (en control de la oposición) y el 23 de enero en un discurso confuso palabras textuales dice “Tenemos, apegándonos a la Constitución, apegándonos al elemento del 233, 350 y 333 asumir claro las competencias de la encargaría de una Presidencia de la República porque lo dice nuestra Constitución”, periodistas y redes sociales asumieron una auto proclamación, pero las cuentas oficiales de la Asamblea Constituyente omitieron esa parte de su discurso en la versión difundida, solo los líderes de su partido (hay que entender que la aposición en Venezuela está conformada por varios grupos y partidos, algunas veces dejando entrever divisiones) otros dirigentes opositores que han copado el protagonismo en los últimos años guardaron silencio. Hasta que la OEA y Trump vieron la coyuntura y dieron su respaldo. Sin tener una facultad legal que lo soporte.

¿CONCLUSIÓN?

Cada quien se la formará, lo que sí hay que reconocer es que las formas de proclamación de Maduro no estuvieron apegadas a derecho, y tengo la percepción si bien si hay un soporte legal para el desconocimiento de Maduro como presidente,  tampoco se atendió plenamente la legalidad en la proclamación de Juan Guaidó.

Por lo que el diálogo y la intervención internacional son urgentes y necesarios.