Dulce Soto
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-México registra atraso en la eliminación de la transmisión maternoinfantil del VIH y de la sífilis congénita, de acuerdo con un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Mientras que en promedio 73 por ciento de las embarazadas con VIH en América Latina recibía tratamiento antirretroviral en 2017, en México la proporción era de 56.5 por ciento.
«Bolivia, Brasil y Perú aumentaron de manera notable el acceso a los medicamentos antirretrovirales desde 2010; Colombia, Costa Rica, Panamá y Paraguay también han mostrado algún progreso en la cobertura del tratamiento antirretroviral; sin embargo, Ecuador, El Salvador y México no lograron mantener la cobertura lograda en los años anteriores», expone el reporte.
Sólo el 53 por ciento de las mujeres en gestación del país accedió a una prueba de detección de VIH, señala el estudio «Nuevas generaciones sin la infección por el VIH, la sífilis, la hepatitis B y la enfermedad de Chagas en las Américas 2018», difundido la semana pasada.
Los estados miembros de la OPS, incluido México, aprobaron el Plan de Acción para la Prevención y el Control del VIH y las Infecciones de Transmisión Sexual 2016-2021, que establece el compromiso de eliminar la transmisión maternoinfantil del VIH y la sífilis, y promueve la ampliación de la iniciativa de eliminación a otras enfermedades, como la hepatitis B y la enfermedad de Chagas.
Las metas de este plan indican que los países deben lograr una tasa de transmisión maternoinfantil del VIH de 2 por ciento o menos. México notificó en 2016 una tasa de transmisión de 11.8 por ciento, pero el estudio estima que podría ser de hasta 15 por ciento.
En el caso de la sífilis congénita, la meta es lograr una incidencia de 0.5 casos o menos por cada mil nacidos vivos, incluyendo los mortinatos. México notificó en 2017 una tasa de 0.09, pero sin agregar los mortinatos.