A diferencia de Holanda, que aprobó la ley que convierte a todos los ciudadanos en donantes de órganos cadavéricos, en México una medida así no sería viable porque atentaría contra costumbres y principios religiosos, coincidieron especialistas.
César Villaseñor Colín, coordinador de Donación y Trasplantes del Centro Médico Nacional La Raza del IMSS, explicó que forzar la donación de órganos podría entorpecer el proceso de aceptación cultural. Lo mejor, consideró, es promover que el donante informe en vida a sus familiares el deseo de querer donar sus órganos.
“Todavía tenemos muchos principios religiosos e incluso de costumbres arraigados en diferentes sectores de la población y no sería adecuado forzar a los familiares a aceptar la donación. La cultura de México es diferente y una legislación similar a la de Holanda más que facilitar, podría entorpecer la donación”, opinó.
Actualmente, la Ley General de Salud establece que al morir todos los mexicanos son donadores tácitos de órganos, no obstante, acota que un familiar deberá aprobar la donación.
“Si no lo autoriza, aunque usted sea un donador tácito, no se puede proceder a la toma de órganos o tejidos”, subrayó Villaseñor Colín.
Según el Cenatra, en 2017, sólo se concretaron 2 mil 54 donaciones de órganos y tejidos de personas fallecidas y 21 mil 688 personas están a la espera de un órgano en el País.
José Mariano Hernández Domínguez, jefe de Trasplantes del CMN La Raza, enfatizó que se debe educar a la población, porque cuando la familia sabe que su pariente tenía el deseo de donar sus órganos, la decisión es más fácil.
Rodrigo López Falcony, director del Centro Estatal de Trasplantes de Guanajuato, enfatizó que al permitir que la familia decida si acepta o no la donación de órganos de su familiar, se ofrece la oportunidad de incorporar un sentido heroico al duelo.
“La sociedad mexicana es muy apegada a la familia, entonces, no tomar en cuenta el deseo de la familia acerca de aceptar o no la donación, a la larga sería contraproducente. Las familias que donan sienten un gran alivio, les ayuda en el duelo el haber hecho el acto heroico de donación y al hacerlo obligatorio, les quitaríamos esta oportunidad”, destacó.
Una medida fundamental para aumentar la donación de órganos cadavérica, consideró el director del Centro Estatal de Trasplantes de Guanajuato, es incrementar la presencia de personal de salud capacitado para concientizar a los familiares.
“Hay que dotar a los hospitales de más personal capacitado en explicarle a la familia cómo es el procedimiento, qué se va a hacer, la gran necesidad que hay y cómo va impactar su decisión. Si cada hospital tuviera un médico capacitado en explicarle a la familia, y el hospital considerara entre sus objetivos institucionales la donación de órganos, se avanzaría mucho”, apuntó López Falcony.