Érika Hernández 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Expertos en seguridad calificaron como un chiste y una irresponsabilidad que 20 civiles se encarguen de proteger al próximo Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Para los integrantes de organizaciones civiles enfocadas a temas de delincuencia, el tabasqueño no está tomando en serio el riesgo que corre la figura de Presidente de la República, y le advirtieron que él dejó de ser un ciudadano común.
“Es un chiste. Tienes un grave problema al decir que 20 ciudadanos te van a cuidar, requieres formar un cuerpo civil, como el Servicio Secreto (de Estados Unidos), porque 20 ciudadanos no son una fuerza aceptable en un contexto de inseguridad como el que existe en México”, advirtió Samuel González, de Alto al Secuestro.
El asesor jurídico de dicha organización dijo estar de acuerdo en que el Estado Mayor Presidencial se incorpore a la Secretaría de la Defensa Nacional, pues -consideró- se requiere una organización más moderna y eficiente.
Por ello, opinó, debería ser sustituida por una agrupación civil, con personal altamente calificado en labores de inteligencia y seguridad, compuesta por al menos 500 elementos, y tomar de referencia a Estados Unidos, España o Francia.
“Es absolutamente necesario un grupo más grande, la seguridad del Presidente no es un juego”, apuntó González.
Francisco Rivas, director del Observatorio Nacional Ciudadano, calificó como “una buena señal” que López Obrador quiera enterrar la idea de que el Presidente es un “virrey ungido por los dioses”; sin embargo, calificó como irresponsable poner en peligro la institución que representa el Presidente.
“Un Presidente de la República no es un ciudadano común y corriente. Cualquier cosa que le suceda es sumamente preocupante para el funcionamiento del Estado. Es sumamente irresponsable pensar que el Presidente electo decide esto, independientemente de lo que se le ha venido recomendando, él ya no es un ciudadano privado”, expresó Rivas.
El especialista aseguró que se debe mantener al Estado Mayor y corregir sus deficiencias o excesos a partir de un diagnóstico, pues incorporarlo a la Sedena no genera grandes ahorros porque los elementos seguirán cobrando.
“Con la oleada de violencia que tenemos, sí me parece muy desafortunado proponer estos cambios, me parecería más oportuno decir: vamos a hacer más ágil al Estado Mayor, reducir los costos, generar protocolos que permitan cuidarlo y mantener una cercanía con los ciudadanos”, añadió.
Ambos expertos aseguraron que México se meterá en un problema si se quita la protección a Jefes de Estado, diplomáticos o figuras importantes que visitan el País, y el Gobierno tiene la obligación internacional de protegerlos.
“Como el Estado no brindará esa protección, las embajadas o instituciones o figuras van a mandar a gente, entonces vamos a tener a gente oficialmente armada operando en nuestro País”, lamentó.
Actualmente, el Estado Mayor está conformado por mil 869 elementos. Se calcula que el 60 por ciento de ellos están especializados en seguridad o inteligencia, y el resto son administrativos, entre ellos secretarias, enfermeras, historiadores o abogados.
Esa agrupación hace uso de 4 mil 816 elementos de Guardias Presidenciales, que dependen de la Sedena, para colocar vallas y resguardar eventos del Presidente, por lo que no se les considera de élite.

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