Cuando ya es tiempo de que tu bebé deje la mamila o el seno materno, el uso de vasitos entrenadores es fundamental para apoyar esa transición, asegura Ana Gema Fernández, asesora en Network Personal Care.

El uso de estos vasitos, detalla, promueve la independencia de los niños y los ayuda a adaptarse con facilidad a esa nueva manera de comer o beber.

Señala que un niño puede comenzar a usar un vaso entrenador desde los 4 meses, ya que existen diversos tipos que se adaptan a las necesidades de cada etapa del desarrollo.

Sin embargo, subraya, dependerá también de lo que prefieran los padres, quienes pueden empezar a utilizar los vasos entrenadores hasta los 6 meses.

De acuerdo con Fernández, en estos recipientes el bebé puede tomar cualquier líquido, desde leche, jugos o agua, ya que cuentan con tecnología especial que mantiene la temperatura ideal, como si se tratara de un termo.

Para que el niño se familiarice con los vasos entrenadores, aconseja empezar con uno que tenga asas y boquilla suave de silicón, ya que es más sencillo beber así que aprender a succionar con popote.

“Al tener la boquilla de silicón, el bebé no nota tanto la diferencia y no va a ser difícil acostumbrarse después de haber dejado el biberón e, incluso, el seno materno”, asegura.

Después, el niño ya podrá usar vasos sin agarraderas, pero con un diseño ergonómico que permita que sus manos se ajusten a la forma del recipiente, señala.

Al elegir un vaso entrenador, subraya, es importante que el material con el que está hecho sea a prueba de accidentes.

“El material con el que está hecho te permite que si el bebé lo tira, lo avienta, lo muerde, le haga lo que le haga, no le va a pasar absolutamente nada, entonces, son a prueba de accidentes”.

Gema comparte sugerencias para elegir un vaso entrenador adecuado según la edad del bebé.

Para niños a partir de los 4 meses
-Vasos pequeños, con capacidad de 6 onzas.
-Buscar que cuente con boquilla suave de silicona para facilitar la transición del biberón a la taza.
-Que sea a prueba de derrames, roturas y fugas.

 Para edades de 9 meses en adelante
-Aumenta el tamaño del vaso, con un capacidad de hasta 9 onzas.
-Buscar una válvula antiderrame que sea fácil de limpiar.
-Diseño ergonómico que promueve el agarre de las manos pequeñas.

 Para edades de 12 meses y mayores
-A las características anteriores agregar:
-Que el vaso cuente con aislamiento de doble pared para mantener las bebidas frías por más tiempo.
-Asegurarse de que el vaso tiene un cierre hermético y no produce goteo.