Leticia Acuña Medina
El Heraldo

Vecinos de Jardines de la Cruz, se manifiestan en contra de obras viales que afecten su entorno, que dañen las áreas comunes y sobre todo los árboles de alrededor de 50 años de antigüedad.
Piden la intervención del gobernador Martín Orozco Sandoval, y dejaron en claro que no necesitan ni ciclovía, ni vía rápida, ya que la mayoría de los vecinos son personas de la tercera edad, y consideran peligroso sea transformada la calle Jacarandas.
Adelantaron que se opondrán al derribo de árboles, así como a la glorieta del Seminario; que las obras viales que se han programado, las diseñen al margen del fraccionamiento.
Piden a la Coordinación de Movilidad, les explique las acciones a realizar, ya sea para tranquilizarse, o unirse todos los vecinos, en contra de un proyecto que les afecte.
Insistieron en que las áreas verdes son intocables, así como tampoco permitirán que se expropie alguna parte del Seminario, de ahí que solicitan amplia información.
Colocaron diversas mantas en las que manifiestan su inconformidad; además piden el apoyo de vecinos de zonas aledañas, para que su entorno no se vea alterado en perjuicio tanto de los vecinos, como de la vegetación.
Entrevistado sobre el tema, el vocero oficial de la Diócesis, P. Felipe Gutiérrez Rosales, descartó que alguna parte del Seminario pudiera expropiarse; se encuentra debidamente delimitado con bardas altas, pero consideró probable que se derriben los enormes árboles de la calle Jacaranda, que alcanzan una altura de 15 a 20 metros.
Y sobre la falla geológica al interior del inmueble, dijo que se han estancado, que afortunadamente no ha avanzado; se encuentra a un lado de la alberca, misma que permanece vacía, para ahorrar agua.