CDMX.-Vanessa Bauche se percibe como una actriz camaleónica al dar vida a personajes totalmente opuestos y mostrarlos en la pantalla al mismo tiempo, pero en diferentes televisoras.
“Me siento muy afortunada de saber elegir muy bien los proyectos, que pueden ir aportando beneficio no sólo para las empresas para las que trabajo, sino que, además, estamos poniendo pequeños granitos de arena en la modernización de la televisión nacional, de la forma en cómo hacer televisión”, afirmó Bauche ayer, en entrevista.
Desde hace más de tres décadas Bauche inició su formación actoral.
Debido a su esfuerzo constante, la actriz tuvo la oportunidad de darse a conocer en el cine con la actuación de Susana en la cinta Amores Perros (2000), de Alejandro G. Iñárritu.
Gracias a la apertura de las televisoras para contratar actores sin alguna exclusividad, las oportunidades laborales para Bauche crecieron tanto que actualmente 30 largometrajes la respaldan.
Es así como pudo interpretar a Brígida en la serie El Capitán Camacho, que se transmitió en 2017 por Imagen Televisión.
Tiempo después, el rostro de la actriz, de 45 años, comenzó a difundirse en las pantallas de TV Azteca con su papel de Ruby Morales en Rosario Tijeras. Y mientras tanto, Bauche filmaba las escenas de Rosy Esquivel, la jefa de prensa de la oficina de Luis Miguel, en la serie homónima de Netflix.
Luego recibió la oportunidad de encarnar a Martina Morales en el melodrama La Jefa del Campeón, mismo que finalizará este domingo, a las 18:00 horas, por Las Estrellas.
Aunque ha demostrado que no necesita tener el cuerpo perfecto para dar vida a diferentes personajes, Bauche confesó que sí ha tenido que batallar contra muchos estereotipos durante su trayectoria. (Froylán Escobar/Agencia Reforma)