Con el argumento de que el examen de admisión al bachillerato viola garantías individuales, inconformes recurrirán a la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH) de las Naciones Unidas para que sea cancelado.

Así lo anunció la maestra María de la Luz Arriaga, de la Facultad de Economía de la UNAM, en una conferencia en el Sindicato Independiente de Trabajadores Universidad Autónoma Metropolitana (Situam).

Ahí, docentes acusaron que la prueba se ha convertido en un negocio para la Comipems y que excluye del derecho a la educación a millones de jóvenes.

Arriaga refirió que ayer integrantes de la Coalición Trinacional en Defensa del la Educación Pública, integrada por personal de diversas universidades, enviaron una carta al Rector de la UNAM, Enrique Graue.

En la misiva, explicó Arriaga, piden al representante universitario que la UNAM decline el examen único como requisito para ingresar a preparatorias y los Colegios de Ciencias Humanidades (CCH).

Su argumento es que el examen, aplicado desde hace dos décadas, no cumple con los estándares de transparencia y confiabilidad.

“Diversos especialistas, investigadores, profesores, hemos mostrado que el examen es altamente excluyente y discriminatorio, particularmente hacia las mujeres y los jóvenes que provienen de familias de menores ingresos”, planteó.

“No toma en cuenta los contextos sociales ni la diversidad de valores y prácticas pedagógicas. Se ha convertido en un negocio, donde cada estudiante debe desembolsar 500 pesos.

La maestra señaló que en 2008 acudieron a Amnistía Internacional con esta misma solicitud y, en los próximos días, lo harán con el Alto Comisionado.

Exigen revisión de examen
Alejandra Luna, madre de Andrea Martínez, quien egresó de la secundaria con 9.3 de promedio, ha recorrido diversas instancias pidiendo la revisión del examen de admisión de su hija, pues asegura que fue mal calificado.

Con 86 aciertos, Andrea fue asignada al Colegio de Bachilleres número 4, sin embargo, ha exigido a la UNAM, específicamente a la Preparatoria 6 –la que fue su primera opción– y a Comipems la revisión de su prueba.

“Me la dejaron hasta la quinta opción que fue bachilleres (Colegio de Bachilleres). Ella siempre ha sido una excelente alumna, no podemos creerlo, ella lloraba y me decía ‘rompe todos mis diplomas’.

“Yo la veía cómo estaba a las horas de la noche haciendo sus tareas. La verdad a mí me da coraje porque no tuve dinero para llevarla a un curso bueno”, dijo Luna.

En una conferencia realizada por un grupo de inconformes con el examen de admisión, la madre de Andrea demandó atención a su caso.

“Ella está desilusionada, triste, y a mí me parte el alma. Yo estoy enferma y todo, pero ando ayudándole a mi hija porque no se vale ella merece una buena educación, por eso lucharé contra esta injusticia “, expuso.

“Cuando dijeron que se habían equivocado en calificar exámenes, ella brincó de gusto, te aseguro que el examen de mi hija está mal calificado y no lo quieren revisar”.