El vicepresidente nacional de la Comisión de Energía de la Coparmex, Rubén Camarillo Ortega, señaló que la apertura del mercado eléctrico, que se traducirá en competencia a la CFE, tardará todavía en llegar a México, a causa de que apenas se hacen inversiones en la construcción de nuevas plantas de generación de energía eléctrica.
Hoy en día se encuentra en edificación una planta que podrá abastecer una parte de Aguascalientes, la cual se ubica rumbo a la ciudad de Guadalajara, es una planta con mil megavatios, y es una inversión muy grande que la iniciativa privada ha hecho en México, al margen de la Comisión Federal de Electricidad, con casi 800 mil millones de dólares.
“Cuando esa infraestructura esté lista y se cuente con nuevos comercializadores de energía eléctrica, diferentes a CFE, sucederá lo mismo que ahora se observa con las nuevas estaciones de gasolina. Pero eso todavía tardará unos tres años”, estimó.
Luego, señaló que la proveeduría de gasolina diferente a Pemex se concretará en Aguascalientes y en el país, en la medida en que se desarrolle infraestructura de almacenamiento como el Ferropuerto que se construirá en nuestra entidad.
“Hoy en día, el problema para que llegue producto diferente al de Pemex es la carencia de instalaciones de almacenamientos, no existen ductos diferentes a los de Petróleos Mexicanos, motivo por el cual la logística seguirá dependiendo de esa empresa paraestatal”.
En este momento ya existen 10 terminales enormes de almacenamiento de gasolinas en Monterrey, en el área metropolitana de la Ciudad de México, en Veracruz, en Tamaulipas y en la península de Yucatán, y en Aguascalientes ya se anunció un proyecto muy grande que debe aguardar para que se concrete en los hechos y comience a funcionar.
“En la medida en que esta infraestructura diferente a Pemex se desarrolle se podrá acceder a nuevos productos de energéticos provenientes del extranjero. Nadie desconoce las actuales condiciones financieras de esa paraestatal que acaba de anunciar pérdidas millonarias al cierre del ejercicio 2017, motivo por el cual esa empresa deberá comenzar a concentrar sus operaciones en los lugares donde sea más rentable”.
Comentó que ciertamente la reforma energética no permitirá el cierre de Pemex, pero sí debe convertirse en una empresa más competitiva y con más fuerza para que ofrezca mejores opciones a los consumidores.
Hoy en día, toda la carga del suministro de gasolina y diesel en el país pesa sobre los hombros de Pemex, y cuando hacen falta estos combustibles en algún lado, sencillamente la culpa es de la empresa, lo cual deberá cambiar en el corto plazo cuando se logre un mercado suministrado por varios actores, y así, si uno de ellos enfrentar problemas, la nación no se colapsa.