La propuesta para tener un registro de los centros de rehabilitación de adicciones o anexos como son conocidos por el grueso de la población, no ha prosperado en el Congreso del Estado y es en lo que se insiste, pues se requiere tener una normatividad para obligar que esos lugares trabajen bajo ciertas condiciones.
La diputada Natzielly Rodríguez Calzada manifestó que en la actualidad se desconoce cuántos lugares de este tipo existen en todo el estado, pero se tiene conocimiento de que en todos los municipios hay lugares administrados o atendidos por particulares con la intención de atender a los jóvenes que han caído en las drogas o en el alcoholismo.
“En primera instancia es una buena intención de la ciudadanía, pero también se requiere saber las condiciones en las que trabajan, quiénes se encargan de los cuidados, qué tipo de servicios brindan, así como la atención y cuidados que deben tener quienes llegan a ser internados”.
Lo que se ha llegado a conocer es que se trata de lugares en donde se brindan servicios varios, pero no hay claridad de ellos ni regulación de esos espacios en donde han ocurrido ya hechos que han dejado en duda la calidad de la atención que brindan y el trato digno que deben tener los que son internados.
“En esos centros de rehabilitación el cobro es variado y se sabe que en algunos llegan a cobrar hasta 3 mil pesos por semana por persona, por lo que las familias de los adictos hacen un esfuerzo importante para ayudar a su pariente a salir de las drogas y por ello es que buscan que se les brinde una mejor atención y trato digno”.
La diputada integrante de la Comisión de Salud en el Congreso del Estado insistió que urge un registro de anexos que permita la regulación jurídica de operación de estos lugares y los que se abran en un futuro, por lo que ojalá las autoridades de Salud dieran un paso sobre este tema, al menos al conocer cuántos hay y la seguridad de que brindan un trato adecuado a sus internos.